Embrollos sobrenaturales con un espíritu resentido y un grupo de excompañeros de armas recién terminada la segunda guerra mundial. Salen a relucir las rencillas personales y los reproches mutuos en interminables diálogos mientras se suceden las secuencias truculentas en un único escenario, como si de una obra teatral se tratara. Hemos de aceptar que las almas de los muertos se pueden invocar con solo pedirlo, nada de entretenerse en crear una atmósfera malsana, la cuestión es ir al grano y alborotar al respetable sin zarandajas. Al menos tiene su punto de gracia meter en el mismo saco las paranoias bélicas y los ajustes de cuentas post mortem en noventa minutos bien entretenidos y sin pretensiones
Puntuación @tomgut65: 5/10

