Me gusta esta receta porque tiene un sabor intenso a galleta, de hecho no lleva harina, esta queda sustituida por el polvo de galleta. La galleta y la leche condensada crean una armonía perfecta. Es un bocado delicioso. La receta original la podéis encontrar en el blog "Con aroma a vainilla".
Ingredientes:- 250 grms de mantequilla a temperatura ambiente.- 200 grms de azúcar.- 3 huevos.- 300 grms de galletas maría.- 1 cucharadita de extracto de vainilla.- 225 grms de leche condensada.- 1 cucharadita de levadura química.- Una pizca de sal.- 120 ml de leche.
Preparación:
Precalentaremos el horno a 175º con calor arriba y abajo. Trituraremos las galletas hasta hacerlas polvo. En un cuenco mezclaremos la mantequilla junto con el azúcar hasta que ambos ingredientes queden bien integrados. Agregaremos los huevos uno a uno, no incorporaremos el siguiente hasta que el anterior no esté bien integrado. Incorporaremos el extracto de vainilla. Agregaremos las galletas trituradas, la sal y la levadura tamizada. Mezclaremos bien e incorporaremos la leche y la leche condensada. Uniremos todos los ingredientes con ayuda de una espátula. Verteremos en el molde engrasado y hornearemos unos 50 minutos o hasta que lo pinchemos con un palo de brocheta y este salga limpio. Una vez fuera del horno dejaremos reposar sobre una rejilla durante 10 minutos luego lo desmoldaremos y dejaremos enfriar sobre una rejilla.


