Dime niña de ojos grisessi venderías el cielo de esta mañana
a un rey destronado
dime, desde tu columpio de hielo
qué es mi harapiento manto
dime porqué en este vacío extraño
calma tu risa a un Dios exiliado
qué fauces se abren hambrientas
como diablos
¿escucho carcajadas o son llantos?
En este cementerio tan concurrido
dime, dragón centelleante
¿porqué nos devora mi hambre?
dime serpiente de mil caras
pupila en mi pupila atravesada
¿es tu madre la carroña que lentamente avanza?
Porqué mis pies se tornan garras
y una vez más no puedo desplegar mis alas.
