
¡Nadie sabe el tiempo que hacía que no veía un dorama japonés!
Este mes he pagado Amazon Prime, he visto que estaba la versión japonesa de la historia coreana y encima protagonizada por mi querido Takeru Satoh, por lo que no verla no era una opción.
La historia la cuentan en 10 episodios, lo cual se agradece enormemente porque así todo va al grano, no hay capítulos de relleno, te metes en la historia enseguida y no te aburres, el único pero se lo doy a la recta final.
Todo iba perfecto, todo iba rodado, no se le podía pedir más, pero las mentes brillantes de los guionistas creyeron que era buena idea el pegar un frenazo en plena recta final para meter un montón de flashbacks de otros personajes para hacerlos más cercanos. Todo en un fútil intento de que nos parezcan más humanos y nos den pena.
Hubiese sido muchísimo mejor que lo mostrasen a lo largo de la historia o a lo largo de la segunda mitad del dorama, pero no cuando la historia tiene un ritmo súper marcado, el final está a la vuelta de la esquina y todos esperamos ese final tan frenético que nos suelen dar las buenas historias.
Aquí pegaron un frenazo cuando el automóvil iba 120km/h y no salieron indemnes. Al menos para mí.
No voy a compararla con la versión coreana porque todo el mundo que vea producciones de ambos países sabe que tienen sus características particulares. Aquí las comparaciones no merecen la pena. Solo diré que lógicamente hay diferencias, las cosas no ocurren exactamente igual pero nada chirría.
Los personajes son muy buenos y lo hacen de maravilla. Al prometido no lo tragaba, no podía con él, la verdad es que el chico lo borda; la amiga no tan amiga pone unas caras de asco y de loca que muchas veces me quedaba a cuadros viendo la mala baba que transmitía, y el resto de secundarios trabajan en perfecta armonía para que todo encaje a la perfección.
¿Los personajes protagonistas? A Takeru Satoh lo conozco desde hace años y me gusta mucho como actor, en los personajes cómicos me gana. Es un actor consumado. A Fuka Koshiba no la conocía, no voy a mentir, pero ejecuta su papel de maravilla. Hace de un personaje muy muy dulce y lo clava.
Sobre la química entre los dos... No es que no haya, simplemente la historia está contada de forma tan directa (engaños, mentiras, complots, accidentes y demás) que no hay demasiada interacción entre ellos como para ver esos momentos más tiernos. Aquí sí es verdad que la japonesa es más parca, bastante más, pero bueno, es lo que hay.
Personalmente os la recomiendo aún con el hachazo que le meten al ritmo en su recta final.
