Revista Ciencia

Centrales nucleares de América Latina y EEUU

Publicado el 19 abril 2011 por Quantum-Rd @Quamtum

Centrales nucleares de América Latina y EEUU
Una mínima parte de la energía que se consume en América Latina es de origen nuclear. Pero la tensión en Irán, la disputa por el gas entre Rusia y Ucrania, que rebotó en Europa, y la mayor demanda por parte de China ponen sobre el tapete la disponibilidad de petróleo y de gas a nivel mundial. Su uso se impone como alternativa frente al alza de precios del crudo. Sólo tres países en la región disponen de plantas nucleares para la generación de electricidad: Argentina, Brasil y México.
En estos momentos, en el planeta, los combustibles sólidos (carbón, petróleo y gas) aportan el 63% de la producción eléctrica, mientras la hidroeléctrica representa el 19%, la nuclear el 17% y la geotérmica, solar, eólica y biomasa apenas llegan al 1,1%. Estos porcentuales y carencias explican el nuevo entusiasmo por la energía nuclear como fuente generadora de electricidad masiva. Un kilo de uranio produce la misma cantidad de electricidad que 14 toneladas de petróleo. Un kilo de uranio cuesta unos 90 dólares, y las 14 toneladas de petróleo 6.700 dólares.

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Seis usinas nucleares para la generación de energía eléctrica se encuentran en operación en América Latina.

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Argentina y Brasil pertenecen al restringido grupo de naciones que dominan la tecnología de enriquecimiento del uranio para producir combustible de reactores nucleares. Chile dispone por el momento de dos pequeños reactores experimentales, en La Reina y Lo Aguirre, destinados a fines médicos y de investigación. Venezuela decidió dar marcha atrás, a raíz de lo sucedido en Japón congelando así los planes para el desarrollo del plan nuclear pacífico.

Lo cierto es que el alto costo de esta tecnología ha hecho difícil la difusión de la energía nuclear en la región latinoamericana. Las perspectivas para la energía nuclear en América Latina, fuera de los países que ya cuentan con ella, no son buenas ya que, la mayoría de ellos no disponen de la tecnología necesaria y además los costos de construcción de una nueva planta serían astronómicos. De los 439 reactores nucleares que hay en el mundo, seis se encuentran en América Latina. Precursor de esta tecnología fue la Argentina, donde se instaló la primera central atómica del continente. Hoy aquel país cuenta con dos plantas nucleares en funcionamiento y una tercera en construcción.
En Argentina hay dos reactores operativos, uno en construcción y otro en proyecto, mientras que Brasil (tiene en proyecto cuatro) y México tienen dos cada uno. Pero Chile tiene planes de energía nuclear y Venezuela firmó con Rusia un contrato en octubre de 2010 para construir una central nuclear. Las centrales nucleares están repartidas en 31 países, según el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), adscrito a la ONU.

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El mapa muestra las zonas más propensas a terremotos (en rojo) y la ubicación de las principales centrales nucleares del mundo.

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Plantas nucleares en el mundo. En el recuadro la planta nuclear de Fukushima en Japón.

Riesgo Sísmico
Las centrales nucleares argentinas están situadas en las zonas no sísmicas del país; no ocurre así con las de México las cuales están en Veracruz y se teme podría padecer una devastación nuclear similar a la de Japón, pues estas tienen las mismas características de enfriamiento que el existente en el país nipón.
Cinco centrales nucleares de las 65 operativas en Estados Unidos están construidas en zonas de alta actividad sísmica. Dos ellas -las de Diablo Canyon y San Onofre en California- se encuentran en zonas que han registrado históricamente terremotos superiores a la magnitud 7 en la escala Richter.
"No queremos alarmar a nadie, pero puede ocurrir aquí", admite William Leith, director adjunto de riesgos naturales del Centro de Investigaciones Geológicas (USGS), en declaraciones al 'USA Today'. El USGS ha identificado zonas de "alto o moderado riesgo de terremotos" en 39 estados, la mayoría de ellos en la costa oeste y en el Golfo de México.

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El mapa muestra las centrales nucleares existentes en el territorio norteamericano.

Según un mapa elaborado por la firma de ESRI, especializada en software de información geográfica, la intensa actividad sísmica afecta sobre todo a las dos centrales de California, construidas en la cercanía de las fallas geológicas de San Andrés y Cristianitos. El mapa permite comprobar además la cercanía de grandes núcleos poblados, como San Luis Obispo y San Diego.
"Nuestra compañía está en la zona de evacuación de San Onofre y en plena franja costera", asegura Bronwyn Agrios, de la compañía ESRI. "En esta zona han habido tres grandes terremotos y sentimos temblar la tierra todas la semanas". Los dos reactores de San Onofre, al de California, están construidos para soportar temblores de 7 en la escala Richter en un radio de cinco millas. La central, construida a pie de playa, está protegida por un muro capaz de soportar olas de nueve metros, aunque su fragilidad salta a la vista y preocupa especialmente a los vecinos de la zona.

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Distribución mundial de los principales países productores de uranio enriquecido.

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Producción de energía nuclear en el mundo.

Diablo Canyon, construida para aguantar seísmos de 6,7 en la escala Richter, se encuentra en una zona de mayor actividad sísmica, entre Los Ángeles y San Francisco, semidestruida en 1906 por un temblor de 7,9. Las otras tres centrales de riesgo son la South Texas Project y la Waterford de Luisiana (ambas en el Golfo de México) y la Brunswick en Carolina del Norte, la única zona con relativa actividad sísmica en la costa este, donde se encuentran dos terceras partes de las centrales estadounidenses.
Los dos reactores de Indian Point, a menos de 50 kilómetros de Nueva York y en las inmediaciones de otra falla geológica, no se incluye en la lista por la escasa actividad sísmica registrada históricamente en la zona. Tras el accidente de Fukushima, el presidente Obama ha ordenado la revisión de la seguridad en todas las centrales nucleares de EEUU, incluida una evaluación de la actividad sísmica y de los planes de emergencia y evacuación ante posibles terremotos.

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Estructura de una central nuclear.

Quantum opina:
Una central nuclear es una planta generadora de electricidad, al igual que las centrales térmicas o hidráulicas. El objetivo de todas es producir electricidad para el consumo doméstico e industrial. Existen muchos tipos de centrales nucleares cada una con sus propias ventajas e inconvenientes. En primer lugar hay centrales basadas en fisión nuclear y en fusión nuclear, aunque estas se encuentran actualmente en fase experimental y son solo de muy baja potencia. En las centrales nucleares la fuente primaria de energía surge de la fisión de núcleos de átomos de uranio, que tiene lugar en el reactor nuclear.
Entre las centrales térmicas y las nucleares existen muchas similitudes: ambas poseen un generador eléctrico, que para que pueda producir energía eléctrica debe girar sobre su eje a una velocidad especificada. Para ello se utiliza una turbina de vapor.
Diseño de una central nuclear con un reactor de agua presurizado (PWR):

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1. Bloque del reactor, 2. Torre de refrigeración, 3. Reactor, 4. Barras de control, 5. Soporte de presión, 6. Generador de vapor, 7. Fuel, 8. Turbina, 9. Generador, 10. Transformador, 11. Condensador, 12. Partículas de gas, 13. Líquido, 14. Aire, 15. Aire (húmedo), 16. Río, 17. Circuito de refrigeración, 18. Circuito primario, 19. Circuito secundario, 20. Bomba de vapor de agua.
La energía nuclear se caracteriza por producir, además de una gran cantidad de energía eléctrica, residuos nucleares que hay que albergar en depósitos aislados y controlados durante largo tiempo. A cambio, no produce contaminación atmosférica de gases derivados de la combustión que producen el efecto invernadero, ni precisan el empleo de combustibles fósiles para su operación.


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Por  Valen Alvarez
publicado el 17 noviembre a las 16:57

muy buen post amigo, te ganaste mis puntos :)