La investigación que el sheriff de un pueblo texano fronterizo con México (Chris Cooper) emprende a partir del hallazgo de un cadáver en el desierto, adornado con una vieja estrella de latón y con signos visibles de haber sido asesinado varias décadas atrás, sirve de pretexto al guion del propio Sayles, aprovechando las conexiones del suceso con el pasado familiar del sheriff y con la historia de la localidad, que por esos mismos días se halla en festejos conmemorativos relacionados con su fundación, para bucear en la cuestión de la identidad histórica y en su plasmación política, económica y social en el presente. En ese pequeño entorno coinciden un pueblo que en apenas veinticinco años pasó de ser español a mexicano, de mexicano a texano y de texano a estadounidense, una base militar norteamericana y una ruta de inmigración ilegal que atraviesa las zonas aledañas del desierto. Una vez más, la intriga sirve para indagar no solo en el esclarecimiento de un crimen sino en un problema mucho mayor y más profundo, el de la identidad colectiva y el reconocimiento de los derechos y de la igualdad real de aquellos que nunca fueron extranjeros. La escena crucial es aquella que tiene lugar en el colegio, en la que algunos padres, blancos anglosajones, se quejan a la directora, chicana (Elizabeth Peña), de la forma en que se imparte la asignatura de Historia. Por su parte, los padres chicanos y mexicanos exigen que se reconozca la realidad histórica mestiza del territorio, que no se trocee la historia para que sus hijos sean conscientes de sus raíces y de la verdad sobre el pasado del lugar en el que viven, y vivieron sus antepasados. Pero los blancos se oponen, porque, ¿cuánto tardarán los chicanos y mexicanos en reivindicarse, en imponerse sobre la América blanca, el día ya próximo en que sean mayoría? ¿Qué derechos, qué lecturas del pasado, qué presente y qué futuro, tal vez más ligado a México que a Estados Unidos, pretendrán imponer el día que los chicanos y mexicanos sean más? La única conclusión posible es la que expresa el personaje de Elizabeth Peña, ligada asimismo con el sheriff por un secreto del pasado: «Olvida El Álamo». Completan el reparto Kris Kristofferson, Matthew McConaughey, Frances McDormand, Joe Morton o Clifton James, entre otros.
