Tengo la firme impresión de que nuestro mundo está a punto de irse a pique. Nuestros sistemas políticos se encuentran en grave peligro y han dejado de tener utilidad. Nuestros patrones de conducta social, tanto internos como externos, han demostrado ser un fracaso. Y lo más trágico de todo es que no podemos ni queremos, ni tenemos la fuerza para cambiar el curso de la historia. Es demasiado tarde para revoluciones y en lo más profundo de nuestro ser ni siquiera creemos ya en sus efectos positivos. A la vuelta de la esquina nos aguarda un universo dominado por los insectos, y algún día este pasará por encima de nuestra existencia ultraindividualizada. Por lo demás, soy un respetable socialdemócrata.
Ingmar Bergman.