Hola chicas, buenos días.
Hoy os traigo un bonito y original chal. Forma parte de mi Colección Chester, esa colección en la que cada pieza lleva el nombre de un libro. Y para este chal tenía clarísimo el nombre: Balada del viejo marinero, de Samuel Taylor Coleridge.
El libro, publicado originalmente en 1798 dentro de Lyrical Ballads, cuenta la extraña y oscura historia de un viejo marinero que detiene a un invitado de una boda para contarle el viaje que cambió su vida. En medio de una travesía llena de tormentas, hielo y mares interminables, el marinero mata sin motivo a un albatros, y ese gesto desencadena una serie de desgracias y una larga penitencia.
Es una historia de mar, culpa, naturaleza, misterio y redención. Y aunque mi chal no tiene nada de oscuro, más bien todo lo contrario, los colores me llevaron a ese imaginario marinero: azul marino, blanco y rojo, como el mar, la espuma y una bandera ondeando en un barco.

Para hacerlo he utilizado Algodoncito de Rosas Crafts, un algodón que me ha encantado trabajar. Cada ovillo tiene aproximadamente 180 metros y 50 gramos, y escogí azul, blanco y rojo. Una combinación que, cuanto más avanzaba, más me gustaba.

El material lo compré en Imperdible Mercería, aquí en Jerez.
Para el diseño he seguido el tutorial Autumn Garden CAL, de In the Yarn Garden, aquí os dejo el enlace al tutorial.
Tengo que reconocer que los cambios de color son lo que más me gustan de este proyecto. El azul ocupa gran parte del chal y hace que el blanco y el rojo destaquen muchísimo. Las franjas blancas parecen pequeñas olas y el rojo le da ese punto de fuerza que hace que no sea un chal más.
Y, como suele ocurrir con mis trabajos, este chal no se queda conmigo.
Lo he tejido para regalar a una amiga. Y eso hace que el proyecto tenga todavía más sentido. Porque hay algo especial en regalar una pieza hecha a mano: no estás regalando solamente un chal, sino todas esas horas de elegir colores, buscar el patrón, tejer, deshacer cuando algo no convence y volver a empezar.
Me gusta pensar que, cuando ella se lo ponga, llevará también un poquito de todo ese tiempo que he pasado haciéndolo.
Y así, entre libros y ovillos, sigue creciendo mi Colección Chester.
Esta vez, una historia de mar convertida en hilo.
Buen lunes y buen inicio de semana.
