me levanto, preparo desayuno infantil,
me ducho,
salgo y compruebo que, un día más, Doraemon tiene más éxito que yo, apremio… «venga que no llegamos»,
me tomo el café mientras preparo la fruta de media mañana del cole,
Doraemon 2 – la menda 0, «vengaaa…..»,
me visto, me tenso un poquillo «¡¡uniforme yaaaaaa!!»,
peinar, calzar, abrigo, nos vamos
superada la llegada al cole, empieza «mi día»,
siete horitas de trabajo por delante antes de volver al patio escolar.
afortunada trabajadora desde casa, para mi alegría y realización personal, puedo compaginar mi faceta laboral con:
poner lavadora, recoger el tendedero y tender de nuevo;
sacar el lavaplatos y volverlo a poner;
avisar al vecino de arriba porque tenemos humedades;
ir a los recados (siguiendo la lista que llevo actualizada en el móvil, «está faltando lo estamos apuntando»);
recoger el paquete diario que llega por mensajero;
acordar cita con el del seguro del vecino que parece vendrá el lunes;
prepararme algo de comer (con las sobras de la cena, a ser posible, que parece cenar de nuevo no, que no vale repetir);
acordarme de descongelar pan para el bocadillo de la merienda;
llevar al punto de recogida la devolución del pedido de ropa que no vale;
hacer la transferencia del importe de la excursión y entrar en la app del cole a confirmarla;
comprar el material que piden para hacer una manualidad para mañana;
acordarme de no tirar el rollo vacío de papel de cocina, para la manualidad;
dejar los huevos cocidos para adelantar la cena (bendito menú de la semana que preparo).
si el día es complicado laboralmente hablando o no, ya lo gestiono sin que nadie lo note,
porque a las 16:30h, hora zulú, he de estar en el cole, por lo civil o por lo criminal que toca recogida escolar (bendita red de madres que me regalan tiempo de descuento si no llego).
«joooo ¿bocadillo de salchichón? ya no me gusta….», sssstupendo, oído cocina, pero zingando que llegamos tarde a inglés,
aprovecho su rato de clase para comprar rodilleras, que esta noche toca remendar pantalón del chándal,
recogida de inglés, «jooooo ¿no se puede venir nadie a jugar a casa?», «no cariño, entre semana es complicado».
«¿y papá estará en casa?», «no creo, pero debe llegar en no mucho, que me tengo que a la reunión de vecinos».
«pero, ¿y qué vamos a cenar?», «pues os dejo hechos huevos rellenos», «joooooooooooooooooo, ¿no podemos pedir algo?», «nooo, es lunes..»,
y allá que voy, corriendo a la junta de la comunidad, porque ¿la casa es solo mía? no, como la descendencia, peeero alguien tiene que personarse a opinar sobre las derramas que acabaremos pagando, ¿no?
suerte que tengo con mi jornada reducida, todo el día de paseítos…
