
“Tómate un vasito de vino, que no te va a hacer daño. Un buen vaso de vino es saludable.” ¿Cuantas veces hemos oído eso?
Existe una "cultura del vino" que deja de ser cultura cuando se te mira como a un bicho raro porque tomas refresco o agua: “Eso es para niños".
Pero lo peor es que no paran de preguntar: "¿Por qué no tomas? ¿Es porque no te gusta o porque tomas medicinas?"
¿Por qué tengo que dar explicaciones a personas que no me conocen apenas sobre mis motivos para no beber? Recuerdo una vez que fui a una discoteca y pedí un refresco. Evidentemente, el camarero me lo sirvió con whisky. Tendrían que ver la cara del camarero cuando le dije que había pedido un refresco.
Afortunadamente hoy es más habitual que la gente no fume o no beba en los lugares de reunión.
Creo que falta educación en esta sociedad para respetar a las personas que no quieren seguir ciertas pautas de comportamiento.
HORARIO DE OCIO NOCTURNOS

Cuando era joven, las discotecas y los conciertos en muchas fiestas, como carnavales, comenzaban su horario a las 10 de la noche. Se podía ir a un espectáculo aunque no te fueras a quedar hasta altas horas de la madrugada. Quien quería podía llegar más tarde, pero había espectáculo para todos.Sin embargo, con el tiempo los horarios se han ido desplazando hacia la madrugada. Mi opinión es que es una corriente que se ha implantado, sobre todo entre los jóvenes, para evitar coincidir con la generación de los padres. Ahora a las 10 de la noche ni han comenzado los preparativos para salir. Como los jóvenes son los mayores "consumidores" de ocio nocturno, el horario de estos espectáculos y locales se ha ido desplazando hacia la madrugada. Si hay un concierto, las figuras principales actúan muy tarde. Recientemente fui a un concierto (en fechas normales) que comenzaba a las 9 de la noche con varios teloneros. Supuse que el artista principal (conocido cantante de salsa) saldría sobre las 12 de la noche. Me equivocaba y por bastante margen. Salió a la 1:30 de la mañana, con lo cual sólo pude escuchar un par de canciones y tuve que irme para no perder más sueño. Y corriendo un gran riesgo por el cambio de horario a la hora de acostarme.Puedo entender que el empresario mantenga al artista principal hasta que haya suficiente público. Pero esa costumbre de "llegar tan tarde como se pueda" nos hace mucho daño. No podemos asistir a muchos eventos, aunque nos gustaría. Ni siquiera podemos consolarnos pensando que las cosas van a cambiar a mejor dentro de unos años. Una vez que las costumbres se implantan es muy difícil modificarlas. En definitiva es una costumbre excluyente. Una forma de selección natural. A ese tipo de espectáculos sólo pueden ir "los más aptos".Es deprimente. Tenemos que tener cuidado con nuestros horarios de sueño y no podemos ir a discotecas u otros locales de ocio nocturno porque simplemente no están abiertos antes de la medianoche. Nos vemos forzados a tener una vida social más bien escasa. A ver cómo los amigos salen cuando nosotros ya estamos pensando en acostarnos. Si lidiar con una enfermedad ya es un problema, el sentirse excluido en la vida social es un problema añadido que nos hace parecer "bichos raros" ante los demás y que mina nuestra autoestima.http://elmundotlp.blogspot.com/es
