Revista Comunicación

Crítica del 2x12 "Tome-Wan" de Hannibal

Publicado el 18 mayo 2014 por Dro @Drolope

Ya estamos en la recta final. Solo nos queda un capítulo para terminar esta segunda temporada tan redonda y delirante de Hannibal, y el penúltimo plato de este banquete indigesto ha sido el 2x12 "Tome-Wan". La relación de Hannibal Lecter y Will Graham sigue maravillando y dando asco a partes iguales, y lo visto en este capítulo deja con la sensación -o la reafirma- de que todo vale y de que Bryan Fuller sigue sin cortarse (¿lo pilláis?) ni un pelo a la hora de mostrar los límites a los que Hannibal Lecter está dispuesto a llegar con tal de mantener el control para salvar su propio pellejo y, sobre todo, con tal de satisfacer su curiosidad. El mundo es un lugar más interesante cuanto cortas en trocitos a tus enemigos para ver qué pasa, y él lo sabe.
Jack Cranford se encuentra en un momento crucial para su carrera. El teatrillo de Freddie Lounds se montó tan solo para que Hannibal creyese que Will estaba con las manos tan sucias como él, para que crea que están jugando al mismo juego (y de rebote, para salvar a la mujer, porque ya sabemos que Hannibal la esperaba en su habitación de motel disfrazado de condón asesino al final del 2x10 "Naka-Choco"), pero el éxito de todo este plan se basa en que, finalmente, Hannibal sea el Destripador de Chesapeake y Will logre demostrarlo, atraparlo de alguna manera con las manos en la masa. Que Hannibal resultase no ser el asesino supondría la pérdida de toda credibilidad por parte de Jack y les podría costar muy caro. Will lo sabe, pero Hannibal está jugando tan bien sus cartas que nunca reconoce de manera explícita haber cometido un crimen.

"Siempre que sea viable, uno debería intentar
comerse a la gente grosera" 

Will cree estar manipulando a Hannibal, pero el regreso de un personaje le hará plantearse al propio Jack si no será Hannibal quien esté manipulando a Will y vaya dos pasos por delante, como siempre. ¡Exacto! La magnética (y perturbada) Bedelia Du Maurier, interpretada por una magistral Gillian Anderson (¿para cuando un spin-off?) ha sido encontrada finalmente por los del FBI, y la han puesto bajo custodia. Tras concederle la inmunidad, la antigua psiquiatra de Hannibal ha decidido contarlo todo, y le ha revelado a Jack y compañía cómo Hannibal la influyó para que ella matase a su propio paciente, según ella en defensa propia. A saber qué entiende ella por "defensa propia", cuando su paciente terminó por tragarse su lengua. Es muy probable que ella disfrutase el asesinarle. Hannibal tiene una habilidad especial para sacar a la luz el instinto salvaje y oscuro de las personas de su alrededor, para hacerles ver lo "bien" que sentaría librarse de esa persona tan molesta de sus vidas simplemente asesinándola. Desde pequeños, todos hemos sentido curiosidad por saltarnos las reglas, por pulsar un botón rojo solo porque al lado había un cartel que decía "no tocar". ¿Esto quiere decir que cualquier personaje puede ser un asesino, que asesinar constituye no solo una demostración de poder, sino una liberación? Hannibal influencia, pero en ningún momento fuerza u obliga. Él se limita a dejar que sus pacientes exploten una faceta de sí mismos que la sociedad les insta a reprimir, una faceta de sí mismos que ya estaba ahí antes de que llegara él. Ya lo dice Fiona Gallagher en la cuarta temporada de Shameless US: uno tiene que asumir sus propias responsabilidades y dejar de culpar a los demás.

"No le estoy engañando, Dr. Lecter. Solo estoy señalando la trampa alrededor de su cuello"


La figura de Mason Verger ha sido decisiva en este episodio. Will le hizo ver en el capítulo anterior que era Hannibal quien había intentado poner a su hermana en contra de él, así que la siguiente sesión entre Hannibal y el propio Mason fue, como poco, incómoda. Mason rajó con la navaja de su padre el carísimo y exquisito sillón de Hannibal mientras él le miraba tan imperturbable como siempre. Esa era toda una declaración de intenciones. Poco después, Mason envió a tres matones de la mafia italiana (vivan los clichés) a casa de Hannibal para secuestrarle. Hannibal pudo desangrar a uno de ellos, y dio unas patadas y unas llaves que ya quisiera Nikita, pero ellos le redujeron a base de descargas eléctricas.
¿Siguiente escena? La granja de los cerdos. Hannibal iba a ser reducido a bacon humano -lo cual, reconozcamos, habría sido un final muy poético e irónico para él- pero Will intercedió por él y le salvó. La situación se invirtió y fue Hannibal el que logró tener más tarde a Mason bajo su poder. Hubo drogas de la felicidad de por medio (según los griegos, dice Hannibal [soy estudiante de Historia, corroboro todas sus palabras], las drogas para ellos suponían la revelación, para los griegos eran una forma de alcanzar una serie de respuestas divinas que no podían conocer de otra forma. Las drogas no podían faltar en sus fiestas religiosas precisamente por eso. Y por cierto, la mención a esos dos griegos fue muy gay) y Hannibal influenció a Mason a cortarse la cara y dársela de comer a los perros de Will. Él mismo, de hecho, se comió su nariz. Asco no, lo siguiente. Pero, y es un gran pero, la enorme gracia de esta escena, llena de simbolismo, es que todo lo hizo el propio Mason por sí mismo. Hannibal, de nuevo, se limitó a influenciarle a través de las palabras, pero Mason se mutiló con sus propias manos, con su propia navaja, con la misma con la que había rajado el preciado sillón del doctor Lecter.
Próxima parada para Mason: la vergüenza. Mason le dijo a Jack que el destrozo de su cara se lo habían hecho los cerdos, que fue un accidente. Y Margot, que apareció inmediatamente después, le dijo a su vez con sonrisa maquiavélica que cuidaría de él tan bien como él cuidó de ella. ¿Mason amanecerá al día siguiente sin pene? Crucemos los dedos para que así sea.

*poker face*


Habiendo sido este el penúltimo capítulo de la temporada, miedo me da pensar en las idas de olla que tengan planeadas para el season finale. Y vosotros, ¿qué esperáis del capítulo final de esta temporada de Hannibal? La tercera, ya lo sabéis, está confirmada, así que debemos esperar una continuación de la historia durante, como mínimo, una temporada más que contará de nuevo con trece episodios.

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