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Razones por las que necesitamos una cuarta temporada de Hannibal

Publicado el 02 junio 2020 por Dro @Drolope
Razones por las que necesitamos una cuarta temporada de Hannibal
Estos días se ha estado hablando mucho del posible regreso de Hannibal. La icónica serie de Bryan Fuller fue una de sus más afortunadas; otras como Pushing Daisies Wonderfalls fueron canceladas antes de tiempo - y mejor no hablemos de American Gods, serie de la que, literalmente, le echaron.
Al final Hannibal fue su serie estrella: su producto más afamado, con mejor reputación, extremadamente gay y alabado por la crítica. Así y con todo, la historia de Will y Hannibal llegó a su final en la tercera temporada, pues las audiencias no daban para más. Sin embargo, su posible regreso está siendo muy comentado... y, a pesar de que el final fue "cerrado", todos sabemos que, si se ponen, pueden continuarlo perfectamente. Estos son algunos motivos de peso por los que deben hacerlo:
- El potencial de su universo
Hay tantísimas cosas que nos quedamos por ver. Esa relación malsana entre Hannibal y Bedelia, sus orígenes, el futuro incierto de Alana, el destino de cierta periodista pelirroja, la llegada de Clarice Sterling... de haberse podido, los personajes y la historia habrían dado muchísimo más de sí.
- Mil y una formas de morir
Fuller y su equipo tienen mentes poderosas y muy retorcidas, nadie lo duda. Siento que lo que vimos en la serie era la punta del iceberg. De seguirla podríamos disfrutar de nuevos casos y conocer otros psicópatas - el interpretado por Armitage en la tercera temporada fue espectacular. Sería una pena no seguir exprimiendo el potencial de una de las series más turbias y creativas que se han hecho en los últimos años.
Razones por las que necesitamos una cuarta temporada de Hannibal
- No es solo una serie: es una experiencia
Hannibal era como un cuadro impresionista, con toda esa imaginación, luces y belleza enfermiza. Una experiencia. Una serie que en ocasiones se perdía en sí misma -demasiadas veces se excedía con tanta pretenciosidad y diálogos relamidos y cargados-, en el deleite de sus imágenes dantescas y cenas exquisitas. Pero qué maravilla era. Aunque la trama derrapase a veces, hubiera pasado cuatro temporadas más escuchando a Hannibal hacer chistes sobre la gente que le cocinaba a sus invitados.
- Los maridos asesinos que necesitamos
Porque mucho antes de Killing Eve estuvieron ellos. La química entre Hugh Dancy y Mads Mikkelsen es algo de otro mundo. Ese tira y afloja, ese amor-odio y atracción fatal fue una gozada. ¿No sentís que se hubiera podido contar mucho más sobre ellos? Era una de las relaciones más complejas y enfermizas que tuvimos en televisión.
Razones por las que necesitamos una cuarta temporada de Hannibal
La gente está cansada de ver "lo mismo de siempre": ahora quiere relaciones menos arquetípicas, más atrevidas y estimulantes.
Creo que la gente ya está cansada de las típicas parejas heterosexuales a lo Bones o Castle: hombre y mujer guapísimos se conocen mientras investigan casos, discuten mucho y se pican pero al final, oh, se desean y se quieren... la audiencia demanda relaciones más "complicadas", más difíciles, y Will y Hannibal rompieron el molde. Lo reventaron, guisaron y comieron con papitas fritas. Por eso, aunque la trama falle, el alma de la serie siempre estuvo intacta.
Will y Hannibal no dejan de ser un reflejo (aunque distorsionado y llevado al extremo, claro) de una relación "real": tortuosa, con altibajos, llena de amor y de repulsión. La relación de Will y Hannibal, valga la ironía, se siente más auténtica que muchas otras.
- Es única, para bien y para mal
Vivimos en tiempos en que Netflix nos acribilla con series de "usar y tirar" cada pocos días. Las series del tipo de Mad Men, de cocción lenta -como analizaba en este artículo-, cada vez son más raras. Es por eso que necesitamos una serie como Hannibal; porque a pesar de todas sus idas de pinza, fumadas insufribles, tramas locas y pretenciosidad sin límites, es una serie increíblemente especial. Una experiencia diferente a cualquier otra, calculada y bien pensada. Incómoda, nauseabunda, pero hiponótica como una obra de arte.
Sería un placer que una serie tan única, que aún tiene tanto por contar, volviera a dejarnos la boca abierta con sus crímenes elaborados y una de las "OTPs" más irresistibles que he visto nunca.


Isidro López (@Drolope)

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