Revista Comunicación

Crítica del 5x10 "South Side Rules" de Shameless: "Bipolares"

Publicado el 28 marzo 2015 por Dro @Drolope
Crítica 5x10 Vaya capítulo… disgustos arriba, disgustos abajo. Digno de paro cardíaco, el gen Gallagher liándola parda a diestro y siniestro. Al final va a ser un problema de genética y no social lo que tienen en esa “casa”. Un capítulo bipolar, segundo a segundo. Dentro ¡¡¡SPOILERS!!!Voy a empezar por el final, porque sí, porque me da la gana. Porque el grado de indignación es demasiado grande. Nunca pensé que un lema tan xenófobo como “de fuera vendrán y de casa te echarán” se iba a materializar en Shameless. Le ha tocado a Ian; parecía que no levantaba cabeza, se va a tomar una cerveza con Mickey (una, sí, solo una, le sale barato el desmadre con la medicación) y a la vuelta se acaban las risas. Si en el anterior capítulo le llamaba loco por imaginarse a la policía militar a punto de entrar en su casa, en este tendría que llamarle visionario.Crítica 5x10
Sammi, ese ser rencoroso, perverso de mente y destructivo se ha marcado un Judas. Pero esta vez ha ido demasiado lejos, vale que a Chuckie le hayan metido 60 días en un correccional, pero son 60 días solo y no creo que Ian tuviese la culpa de ello. Y eso es otra cosa que me enerva, los culpables de que Chuckie esté donde está son los dos Gallagher más imbéciles que hay sobre la faz de la tierra. Primero de todo la culpa la tiene Frank, por ser un despojo humano de alto nivel, por meter a su nieto en el correccional e importarle tres pepinos. Y en segundo lugar por esclavista, descerebrado, deficitario en atención y masa cerebral, Carl. ¿Pero cómo se puede ser tan inhumanos de aprovecharse de un pobre bobo como Chuckie, y más cuando es su propia familia? Inhumano es la palabra que mejor los define. Han demostrado ser los Gallagher con menos cabeza, si es que la tienen o tuvieron en algún momentoAhora, uno fuera de casa y de picos pardos, y otro donde quería estar, la han liado más que nunca. Por su culpa Ian ha pagado la rabia de una madre a la que literalmente le han vendido a su hijo. Que sí, que todos son Gallagher e igual de capullos han sido padre e hijo que Sammi, todos ellos han vendido a uno de su familia y son igual de despojos humanos. Pero ¿en serio podíamos pensar que Sammi se iba a quedar cruzada de brazos? Ha demostrado ser capaz de disparar a su propio padre, ¿y no iba a hacer nada al quedarse sin su “pequeño”?. Ahora sí, ahora se preocupa por su hijo… Después de haberlo malcriado. Iba a decir que marcarlo de por vida cuando tenía sexo con cualquier individuo en la misma habitación donde dormía Chuckie, pero como el otro ni se daba cuenta, no la podemos acusar. Ahora viene Sammi y defiende lo que hasta ahora ha prostituido sin que le temblase el pulso. Me da asco, es una mala madre que no tiene ni el derecho de vengar a su hijo. Pero lo hizo, y se llevó por delante al más débil, la muy arpía. Ian siendo arrestado por la policía militar será una de las imágenes que nunca se me olvidarán. Ha sido un Gallagher por otro, desproporcionado, uno va a pagar años (aunque esperemos que le rebajen la pena por bipolar) y otro 60 días que igual le hacen espabilar. Sammi se ha pasado, ha llegado demasiado lejos, pero parece que esto no va a quedar aquí, y ojalá no lo haga. Cada vez que la vea aparecer en un capítulo y me invada la rabia, pensaré que ya queda menos para que alguien le dé su merecido. Ojalá que ese capítulo llegue pronto.
Crítica 5x10 Todo ha sido un maldito descontrol, y cómo hablar de descontrol sin mencionar a FionaNo sabe estar sola, no sabe o no puede. Quizá sea que esperar se le dé mal, pero el caso es que siempre que no tiene a alguien sexualmente a su lado, se busca otro alguien. ¿Adicción al sexo? Más bien falta de atención, como casi todos sus hermanos. Ha sido desde siempre la que se ha ocupado de todos, pero ¿quién se ha ocupado de ella? Necesita ese alguien, no un hermano mayor, alguien adulto que le dé las cosas que los adultos necesitan para no sentirse solosLo del jefe se veía venir desde el principio de los tiempos, había tensión sexual y la cosa se venía notando. El tío parecía el típico madurito de cabeza fría y mucha experiencia, pero ha tenido un momento de bajón. En el fondo igual es solo una fachada que no ha podido aguantar los impulsos de la tentación. Pero una cosa está clara, si se llega a producir la llamada de Skype, Fiona no se nos lía, eso seguro. No la hacía caso su esposo, se sentía sola y sin compañía así que zasca, pataleta y al toro.
Quizá haya habido dos cosas muy profundas en este capítulo dignas de pararse a pensar. La primera Frank, medio enamoradopor la vida. Lo que no sé es qué narices hace ella con semejante haragán, pero en fin, el tiempo hablará. Un Frank que deja una cerveza entera por amor (al parecer). ¿Cuándo se había visto al rompehígados cometer semejante sacrilegio? Pues nunca. Igual lo está haciendo todo por amor, igual ese capullo de lengua fina que utilizaba a diestro y siniestro por su interés ha cambiado y, después de todo pueda sentir algo por otra cosa que no sea una sustancia que le drogue. En cualquier caso habrá que mirarle con lupa y por el rabillo del ojo. No me fío, todavía me sigue asqueando y me asqueará por todo lo que ha hecho, y en especial lo que le ha hecho a Ian.Crítica 5x10
Y es que Ian es el protagonista de la única cosa que podemos llamar bonita del capítulo. De estar hecho una verdadera mierda pasó a irse con Mickey a emborracharse. Pero tras emborracharse, volvió a ser el mismo, volvió a salir su lado humano que estaba anestesiado por las pastillas. Se pelearon, sí, pero hasta en esos golpes había amor, había dos personas que querían jugar, dos chicos que jugaban y se besaban al acabar la paliza mutua. Por unos instantes volvieron a ser ellos, cuando Ian propuso la cita, era él. Cuando Mickey de tipo duro se rio de lo de la cita era él también. Pero todo acabó en unos segundos, todo lo que habíamos reído y nos parecía que había vuelto se acabó. Es como la bipolaridad. Nos han hecho sentir como si nosotros fuésemos bipolares. De la risa a la decepción, de la felicidad a la ira contra Sammi. Minutos de felicidad, de risas, acabaron en tan solo segundos y de un solo golpe. Y esa rabia contenida rozando la impotencia reflejada en la cara de Fiona y Mickey cuando se volvieron para mirar a Sammi. Estoy seguro de que esa es la misma impotencia que nos hicieron sentir, y es la misma impotencia que sentía Ian

Nos han hecho sentir, odio, impotencia, asco, ira, rabia, felicidad en menos de una hora. Nos han hecho estar arriba y caer de golpe al vacío y a la incertidumbre de pensar “¿y ahora qué pasa?”. Pues con ese “qué pasa” será con lo que nos tengamos que quedar hasta que podamos verlo. Que vengan dosis de Chuckie y de Carl, pero que Ian no pase de moda y Frank nos demuestre de qué palo va.

Jorge (@JorgeJP_5)

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