La ingestión adecuada de calcio se estima en 1 gramo diario, y en las mujeres menopáusicas ha de ser de 1 gramo y medio. Dicho aporte de calcio se puede conseguir tomando 1 litro diario de leche o su equivalente en 100 gramos de queso curado o yogur. También son ricos en calcio los frutos secos, así como los pescados, en particular las sardinas y los boquerones, que constituyen una buena fuente de calcio si se comen con la espina.
Las verduras de hoja verde, como las espinacas o las alcachofas, también poseen niveles destacados de calcio.
