Revista Opinión

¿Cuba se abre al mundo?

Publicado el 08 abril 2014 por Gsnotaftershave @GSnotaftershave

CubaPensó en Yara, luego en la pesadez de la Guerra en la Sierra Maestra, en el agua salada del mar cubano, cerró los ojos. Tal vez estos fueron los últimos pensamientos de Huber Matos, un disidente cubano que este febrero murió en Miami a los 95 años. Matos no era el clásico “gusano”, como el gobierno cubano llama a los disidentes que viven en esta ciudad estadounidense. Matos fue uno de los líderes de la Revolución que, junto Fidel y Raúl Castro, Ernesto Che Guevara y Camilo Cienfuegos acabó con el régimen de Fulgencio Batista.

Matos, igual que Fidel Castro, militó en el Partido Ortodoxo, por eso, se tuvo que exiliar en Costa Rica, durante la dictadura de Batista. Volvió a Cuba para liderar una columna en la Sierra Maestra. Sin embargo, cuando acabó la Revolución se mostró contrario al viro comunista que, a su juicio, tomó el gobierno de Fidel, lo que le costó veinte años de cárcel y de torturas, que relata en su libro autobiográfico “Como llegó la noche” (por cierto muy recomendable).

En Cuba, una política social y económica estancada durante décadas, empieza a tener sus primeros atisbos de apertura. Hace apenas una semana, el gobierno cubano anunció que abrirá el país a la inversión extranjera en prácticamente todos los sectores, menos en salud y educación. Los medios públicos tampoco podrán ser privatizados. El país isleño estima que necesita unos 2.500 millones de dólares anuales para hace frente a la crisis y, primordialmente, en sectores como el agropecuario.

Y parece que la economía cubana se está abriendo al mundo. A finales de enero, la presidenta Dilma Rousseff y Raúl Castro asistieron a la inauguración de la primera fase del nuevo puerto de Mariel en Cuba, que será la prima zona Franca del país y, se espera, que sea uno de los principales puertos del Caribe. Brasil invertirá un total de 957 millones de dólares para construir esta infraestructura, donde operaran empresas internacionales. A cambio, Brasil ha recibido este año 5.400 médicos cubanos en las zonas más paupérrimas del país.

Y si algo tiene bueno Cuba, precisamente, es la salud y la educación. Por eso, los médicos, a menudo son unas principales monedas de cambio para la economía cubana. Venezuela, por ejemplo, el primer socio comercial de Cuba,  también se ha beneficiado de los médicos de este país. Según el presidente, Nicolás Maduro, de las 647 millones de visitas médicas realizadas en el país en los 11 últimos años, el 80% fueron por médicos de la Isla.

Por eso, contrariamente a Estados Unidos, Cuba desde la sombra y la exclusión internacional propiciada por el embargo de Washington, ha sabido tejer un soft power en la región a través de sus médicos. Así, mientras la Casa Blanca en muchos sectores de América es vista como la imagen de la injerencia política, Cuba se ha ganado la etiqueta de la solidaridad.

A través de sus médicos, Cuba ha conseguido, por ejemplo, adquirir el petróleo de Caracas a un precio favorable, pero la actual situación económica de Venezuela, principalmente, su elevada inflación, obliga al gobierno cubano a replantearse su economía.

En este sentido, las nuevas medidas económicas van enfocadas a esto: construir una economía cubana para depender menos de otros países. Uno de los grandes paradigmas de Cuba, por ejemplo, es el sector agrícola, prácticamente inexistente, lo que les obliga a tener que importar la comida a precios elevados a causa del embargo estadounidense.

Apertura social

Mientras la oposición sigue reclamando más libertad, con el gobierno de Raúl se han levantado algunas de las prohibiciones que regían para los habitantes de la Isla. Ahora los cubanos, entre otras cosas, pueden viajar tanto dentro como fuera del país, ir a hoteles, comprarse un coche o un móvil, navegar por Internet o incluso abrir su propio negocio a instancias del Estado.

Y si estos pasos, han llevado a la Unión Europea a iniciar un acuerdo de cooperación con el gobierno cubano, Estados Unidos sigue con el mismo inmovilismo y argumenta que no dará ningún paso hasta que en la Isla no se respetan los derechos humanos. Y tiene parte, de razón.

En Cuba no existe la libertad de expresión o personas como Huber Matos no pueden volver. Sus restos, fueron trasladados de Miami a Costa Rica. “Quiero hacer mi viaje de regreso a Cuba desde la misma tierra cuyo pueblo siempre me demostró solidaridad y cariño, quiero descansar en suelo costarricense hasta que Cuba sea libre y de allí a Yara, a acompañar a mi madre y a reunirme con mi padre y con los cubanos”, dejo escrito antes de morir.

Esta es la segunda parte de un análisis de las relaciones políticas entre Cuba y Estados Unidos. Si te ha interesado este artículo, tal vez querrás leer la primera parte del análisis: “Estados Unidos política empantanada bajo el zumbido del colibrí”.

Núria Segura Insa

[email protected]

@Nuriasein

<a href="http://polldaddy.com/poll/7949808">Take Our Poll</a>
¿Cuba se abre al mundo?

Volver a la Portada de Logo Paperblog