La fidelidad a Dios de un grupo de miembros de la iglesia evangélica Desafío Misión Cristiana, en Tegucigalpa (Honduras) consigue romper la barrera del sonido.
Y a pesar de ello su alabanza nunca molestará a los vecinos, todo lo contrario; se basa en un raudal de gestos con las manos propios de su idioma porque estos creyentes pertenecen a la comunidad sorda.
Pueden leer Cultos que rompen la barrera del sonido en la sección de noticias evangélicas de Protestante Digital.