En la distancia resulta difícil distinguir entre encinas y robles... sobre todo porque tienen forma (incluso si han sido podados), altura y fruto parecidos. En la Sierra Norte de Guadalajara, ambos crecen en el mismo entorno y aparecen agrupados de la misma manera:
- En hilera, como linde entre dos besanas. A veces bajo sus ramas se sitúa un chozo de pastores.
- Aislados en mitad del matorral y/o de una raña
- En pequeños bosques y/o en laderas


- En otoño el roble amarillea mientras la encina permanece verde
- El roble es de hoja caduca y la encina de hoja perenne. En invierno el roble se desnuda hasta la primavera cuando los brotes le dan un color verde claro.

Lar-ami
Archivado en: Actualidad, Mundo rural, Paisajes y lugares Tagged: actualidad, cultura, naturaleza, Sierra Norte



