Título Original: Soshite chichi ni naru Director: Hirokazu Kore-eda Guión: Hirokazu Kore-eda Fotografía: Mikiya Takimoto Intérpretes: Masaharu Fukuyama, Yôko Maki, Jun Kunimura, Machiko Ono, Lily Franky Distribuidora: Golem Fecha de Estreno: 29/11/2013 “¿Cuándo se convierte un padre en padre? Como padre, me hago esta pregunta apremiante a la que no encuentro respuesta. Cuando mi hija nació hace seis años, mi esposa se transformó en madre al instante. Supongo que no todas las mujeres pasan por una metamorfosis semejante, pero al observarla amamantado a la niña, me sentía algo distanciado, sin tener muy claro lo que era ser padre, aunque me sentía feliz de serlo. Seis años después, me he acostumbrado a oír a mis amigos y conocidos decir que mi hija se parece mucho a mí. Si comparo nuestros rasgos, como la boca y los ojos, siento que mi ADN ha dejado su marca. Y en este caso, ¿un hombre se convierte en padre porque se da cuenta de que comparte la misma sangre con su hijo? ¿O se debe al tiempo que pasan juntos? Y si no acepto del todo ser padre, ¿se debe entonces a no haber pasado bastante tiempo con mi hija? ¿Se es padre por sangre o por el tiempo que se comparte? Empecé a pensar que este dilema personal podía ser el tema de una película. Así es como nació De tal padre, tal hijo. Dilemas, preguntas e incluso tristezas que nunca había vertido con tanta candidez en el protagonista de una película. Ahora, la película está terminada, acabada, pero tanto el protagonista como yo seguimos planteándonos la misma pregunta.” 18 de abril de 2013 Hirokazu KORE-EDA No hay mejor introducción posible que las propias palabras de su director para ilustrar la complejidad del relato y la explosión de sentimientos y sensaciones que produce el visionado de De tal padre, tal hijo.
Arrasando allá por donde pasa, gustando tanto a la crítica (premio del jurado en Cannes) como al público (premio del público en San Sebastián) y recibiendo un sonoro aplauso en la inauguración de la Semana Internacional de Cine de Madrid, la película no merece menos elogios.
Kore-eda y Almodóvar posan juntos en la
inauguración de la Semana Internacional de Cine de Madrid
Presentando y contraponiendo dos tipos distintos de familia, una de mejor status social pero con un padre demasiado ocupado por su trabajo, y con la otra todo lo contrario, un padre dedicado prácticamente por entero a sus hijos pero que apenas se preocupa de todo lo demás.
Analizando a través de sus acciones, lo bueno y lo malo va aflorando y acompañados de Bach y Beethoven llega la catarsis emocional al interior del espectador.
Masaharu Fukuyama, Yôko Maki, Jun Kunimura, Machiko Ono, dan vida a dos familias plenamente reconocibles, siendo el reflejo de muchas de las emociones que quiere transmitir el film de Kore-eda. Los niños, por su parte, aportan el candor y la ternura que pone el contrapunto a una historia compleja emocionalmente.
Si la semana pasada llegaba Una familia de Tokio, De tal padre, tal hijo supone el complemento ideal de la visión de la familia de tierras niponas (pero con un mensaje universal). Mientras una exploraba la vejez, ahora se explora los inicios de ésta, la paternidad, el inicio real de la madurez y el compromiso que supone formar una familia. Y, al igual que la de Yamada, supone una delicia su visionado.

