Revista Opinión

¿Deben devolverse los libros prestados?

Publicado el 12 marzo 2016 por Jamedina @medinaloera

Elévate. De la Fundación Vamos a Leer.

El derecho a la propiedad y un elemental sentido de honradez obligan a devolver a su dueño cualquier cosa que nos preste. Sin embargo, en el caso de los libros hay una antigua tradición, respetada por muchos, de no devolverlos. Incluso hay un refrán popular que más o menos reza así: “Tonto es el que presta un libro, y peor el que lo devuelve”.

¿En qué se basa esta tradición? Por lo menos hay dos explicaciones: la primera es que quien recomienda y presta un libro es porque ya lo leyó, y los libros son para leerse, no para tenerlos guardados en estantes, y menos en cajas fuertes.

En segundo lugar, sucede que quien recibió un libro prestado, a lo mejor también le gusta y lo sigue prestando, por lo que al final de cuentas es prácticamente imposible que el dueño original lo recupere.

Es claro, sin embargo,  que si se trata de un libro prestado por una biblioteca pública, hay que regresarlo a la mayor brevedad, porque otros muchos lectores lo estarían esperando.

La Historia registra una larga lista de bibliófilos, amantes de los libros, que tenían la manía de pedirlos y de no devolverlos, entre ellos el filósofo y político francés Víctor Cousin (1792-1867), quien recibió un día a una persona que reclamaba para un amigo suyo la devolución de un valioso manuscrito que le había prestado.

“No niego –respondió el entonces ministro— que tiene él todo el derecho de reclamarlo, pero yo tengo mi pasión”.

Y jamás lo devolvió.

javiermedinaloera.com

Artículo publicado por la revista Doña Ofe en su edición de marzo de 2016.


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