La semana pasada asistí a la sesión de coaching programada con ejecutivo con el cual vengo trabajando hace un tiempo, y al llegar, Andrea, su asistente, me dice que él está un tanto raro. Le anuncia que yo he llegado, y me indica que pase.
- Hola Rodrigo, adelante por favor.
- Hola Héctor, gracias. - ¿Un café, agua...?
- Las dos cosas por favor.
- OK, -presiona el altavoz y se comunica con su asistente-. Andrea, por favor un vaso de agua para Rodrigo, y dos cafés para nosotros; gracias.
-¿Cómo estás Héctor, cómo te sientes desde la última vez que nos reunimos?
Se genera un breve silencio...
- Mira, si hablamos del proceso profesional, la verdad que desde que lo iniciamos...
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