La dueña de esta casa eligió muebles antiguos, que ella misma modificó para decorar su casa. No sólo buscó muebles y accesorios para el hogar bonitos, sino funcionales. Una mano de pintura, blanca o negra, hicieron la magia. Respetando un estilo nórdico, donde se ha cuidado el espacio, la luz, los muebles reciclados de estilo francés dan el toque tan personal e íntimo a todas las habitaciones. Un edificio de 1928, donde no se esconde la edad, sólo se renueva.
Revista Decoración
Sus últimos artículos
-
Mary Hill Estate: Elegancia bohemia y alma histórica en la costa sueca
-
El lavadero negro mate con grifo dorado: inspiración casa de campo sueca
-
Decoración masculina nórdica: 42 m² en Dinamarca con mucha personalidad
-
Madera, piedra y luz mediterránea: reforma en Palma con sensibilidad nórdica











