Revista Insólito

Demonios con un pasado común

Publicado el 12 febrero 2016 por Tdi @RLIBlog

Demonios con un pasado común

Baal en el Diccionario infernal

Los demonios son algo supuestamente prohibido, de lo que, según algunas religiones, hay que alejarse, pero, inexplicablemente, terminan generando más interés que los soporíferos y contradictorios versículos del libro que los condena.
Ese interés se traduce de varias formas. Por una parte, cualquier serie en la que haya enfrentamientos contra entes sobrenaturales termina con los demonios, o al menos son el paso previo a luchar contra dioses y afines. La progresión es siempre la misma. Por otra parte, tanto si te ha interesado alguna vez la demonología como si no, habrá nombres que te sonarán: Belcebú, Belfegor, Baal, Astaroth, etc.
En el ámbito común se usan como maneras de llamar a Satán, el demonio antes conocido como Lucifer. En correos electrónicos, entradas de blog y de webs como Taringa, cuando se mencionan, siempre se diferencian según su título nobiliario en el infierno y el número de demonios que lidera. Aún así, la falta constante de fuentes hace pensar que todo es una invención de alguien sentado frente a un ordenador (en vez de ser una invención más arcaica). 

Demonios con un pasado común

Imagen de Belcebú en el Diccionario infernal


Para empezar, todas esas descripciones que se pueden encontrar en internet vienen de grimorios como  el Ars Goetia, primera sección de La llave menor de Salomón (s. XVII), y del Diccionario infernal (1818). Con los dibujos pasa lo mismo. Una edición de mediados del siglo XIX del Diccionario infernal representó a los demonios como quimeras o animales antropomorfos.
Ahora bien, es sabido que muchos demonios eran antiguos dioses de otras culturas. La razón por el que hay demonios con nombres parecidos (Belcebú, Belfegor o Baal) es la misma. En Oriente Medio,  cuando los fenicios y babilonios aún habitaban la zona, Baal era un título que significaba "señor" o "maestro", mientras que Baalat era su equivalente femenino. Los patrones de una ciudad eran el Baal, "señor", de esa ciudad, de forma similar a como pasa actualmente con las vírgenes que tienen distintas distintas manifestaciones. Así, todos estos demonios fueron en su momento patrones de ciudades en tiempos pre-bíblicos. 
Normalmente, cuando se habla de Baal, se está mencionando a Hadad, dios del trueno y la lluvia de la zona del Levante. En 1 Reyes 18 se puede comprobar como Elías reta a los profetas de Baal a atraer la lluvia.  Cuando estos fracasan, los matan.
Belcebú es conocido como "señor de las moscas", usado peyorativamente para referirse al señor de Ecrón mencionado en 2 Reyes 2-3 y 16. Este vuelve a ser mencionado en Marcos 3:22. El nombre original podría haber sido Baal-zebub, que aparte de "señor de las moscas" es interpretado como "señor de la vivienda (celestial)" o Baal-zebul, "Baal el exaltado".

Demonios con un pasado común

Belfegor en el Diccionario infernal

Belfegor se origina a partir de Baal-Peor y también es mencionado en el Antiguo Testamento.  En Números 25, se cuenta como los israelitas tienen relaciones prohibidas con las mujeres moabitas, adorando también a su dios Baal-Peor. Esto provoca la ira de dios, quien ordena a sus fieles a matar hasta el último de los adoradores de Baal-Peor. Este estaba asociado con el monte Peor o Petor, Pitru para los asirios, al este del río Eúfrates.
En algunas publicaciones antiguas, como The Classical Journal, Volumen 9 (1814), Baal-Peor significa "Señor de la casa de Horus", dado que Peor no era nada más que Or, el nombre egipcio de Horus, con el artículo definido Pi. Aunque también se dice que, según unos textos en arameo de Dier Alla, el profeta Baalam, mencionado en el Antiguo Testamento, era un profeta de Shamash, dios solar, por lo que Baal-Peor también podría ser él. Personalmente, debido a la falta de fuentes fiables, es una afirmación que no he podido confirmar, aunque el texto en arameo de Dier Alla posiblemente sea este.

Demonios con un pasado común

Astaroth en el Diccionario infernal

Por último, aunque no empiece por b, tenemos a Astaroth. En el Tanaj dice que la forma del plural masculino de Baal era Baalim, y su femenino plural, Astarot. No obstante, como se ha dicho antes, el femenino es Baalat, como en el caso de Baalat Gebal (denominada también Atargatis o Baaltis), patrona de Biblos.
Su origen es más intrincado. Astarot es una diosa madre semítica que recibió muchos nombres porque era adorada por muchos pueblos. Los acadios la llamaron Ashratum, los hititas Ashertu, en Ugarit, Asera o Athirat, los egipcios Qadesh o Ashira en Arabia. Era esposa de Anu, dios del cielo sumerio, y El, dios supremo en Ugarit. Dado que se cree que El y Yahvé fueron el mismo dios, Asera/Athirat/Astarot, era su esposa, existiendo pruebas que apoyan esta hipótesis. En algunas menciones bíblicas se la llama "Reina del cielo". Astarot no se debe confundir con Astarté, nombre griego que recibía la diosa Ishtar o Inanna.
Como podéis comprobar, todos estos dioses o demonios tienen un pasado común en el Levante y Mesopotamia. En todos los casos, la Biblia condena a todos los que les adoraron en vez de dedicarse exclusivamente a Yahvé. A veces, como con Belcebú y Belfegor, no se conoce nada sobre ellos anterior a su aparición en la Biblia.

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