
Todos los enfermos renales sabemos que una sesión de diálisis es agotadora. Durante 4 horas y tres veces por semana, el paciente renal tiene que someterse a la depuración de su sangre, donde la máquina de hemodiálisis a través de un filtro de limpieza (dializador) recoge las sustancias tóxicas de la sangre y la devuelve de nuevo al cuerpo.. Además suelen presentarse problemas como: cambios repentinos en la presión arterial, sobrecarga de líquidos, calambres, problemas con las fístulas o con la agujas, sangrados etc...
Así, es normal que una persona salga cansada después de este tratamiento. El paciente puede sentirse, débil, tembloroso y fatigado. Estas sensaciones pueden variar en intensidad y depende del día. Aunque no siempre es así; hay pacientes que salen encontrandose fisicamente bien después de la "limpieza".
Lo más recomendable es descansar un rato una vez llegado al domicilio. Una vez pasado el malestar, puedes seguir con tu vida y tus tareas. Lo más importante es seguir funcionando con normalidad; eso hace sentirse bien. Es aconsejable hacer algo de ejercicio los días que no se acude a hemodiálisis. Sea cual fuera la actividad elegida, ésta no debe ser agotadora y la extremidad del acceso vascular deberá protegerse adecuadamente
Es muy importante también que entre una sesión de diálisis y otra no haya un sobrepeso superior de 1,5-2 Kilos, es decir, no ingerir una cantidad de líquido superior a un litro y medio a dos litros. De esta manera la siguiente diálisis será más confortable y además protegerás tu corazón de la sobrecarga de líquidos. De todas formas cuanto menos orinas, menos cantidad de agua se debe beber.
Cuando se sale de diálisis se sale con el peso seco, es decir, el peso del cual ya se ha extraído el exceso de líquido, y con el cual el paciente se siente bien. Por debajo de ese peso puede aparecer hipotensión, calambres musculares......Por encima, puede aparecer la fatiga.
En relación a la fístula, después de la sesión y una vez en casa, se retirarán los apósitos con cuidado y despacio para evitar arrancar la costra que se forma. Después es aconsejable lavarla con agua y jabón. En caso de que hubiera hematomas se debe aplicar una pomada específica varias veces al día con un suave masaje.
