Revista Ciencia

Diseño de un sistema de salud y el riesgo moral

Publicado el 01 septiembre 2022 por José Luis Ferreira

En un debate (USA) se presenta un caso: un trabajador joven y sano no se asegura. Luego padece una enfermedad grave de tratamiento caro. ¿Qué hacer?

Para un participante, el Estado no está obligado a nada: en eso consiste la libertad.

Opino en 10 tuits:

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La lógica es esta: si el Estado no cubre los tratamientos, los individuos se asegurarán. La solución no es medicina pública, sino individuos responsables. De esta manera se fomenta la responsabilidad y la gente se asegurará. Tendremos una sociedad responsable.

¿Impecable?

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Examinemos algunos peros a esa argumentación:

(i) Hay gente que no tiene recursos para pagarse un seguro. En realidad, el caso no iba por ahí, sino por quien, pudiendo pagárselo, decide no hacerlo. Dejemos, pues, esta parte de la cuestión para otro momento.

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(ii) La cuestión es si el Estado puede dejar morir a alguien en esa situación. El participante, con el entusiasmo de parte de la audiencia que grita «sí, que se le deje morir», parece no tener problema contestar afirmativamente.

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El problema con esta respuesta es doble:

Por una parte, en la mayoría de las sociedades esta solución no es moralmente aceptable por la mayoría. Quieras que no, el Estado terminará pagando tratamientos a personas no aseguradas. Es imposible comprometerse a no hacerlo.

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Teniendo en cuenta lo anterior, las consecuencias de no asegurarse serán algo menos terribles y habrá gente que decida no asegurarse. Es un problema irresoluble de manera óptima: incluso si los individuos fueran perfectamente responsables seguiríamos teniéndolo.

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Por otra parte, los humanos somos malos calculando riesgos. Por mucha responsabilidad y documentación que tengamos, será difícil que todo el mundo sepa cuál es su mejor seguro de salud.

Ambos problemas se resuelven con seguros obligatorios o con sanidad universal.

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(iii) La cuestión dual a la anterior es si un sistema de seguros privado es eficiente. Además de los problemas anteriores, incluso si las personas son responsables y están bien informadas, quedan todavía varias cuestiones:

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Las aseguradoras tienen un incentivo muy grande a intentar conocer el grupo de riesgo del asegurado. Muy a menudo, aun cuando el propio asegurado lo ignora y cuando el factor de riesgo no depende de las decisiones del asegurado.

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Impedir lo anterior es muy difícil y tendrá como consecuencia la falta de seguro frente a muchos problemas de salud.

De nuevo, este problema se resuelve con seguros obligatorios (también para la compañía, que no debe poder rechazar a ningún cliente) o con sanidad universal.

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No se resuelven todos los problemas: ¿Qué hacer con las situaciones de riesgo que son decisión del individuo (fumar, practicar alpinismo,...)? Para algunas de ellas, lo dejamos pasar. Para otras, la contratación de un seguro extra puede ser la solución.


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