Hola chicas, buenos días.
Hoy traigo dos nuevas tobilleras, había más tobillos que adornar y más restos que aprovechar. Me encanta darles una segunda vida, porque cada resto de hilo guarda el recuerdo de una prenda, un complemento o un momento especial.
Hoy os enseño dos nuevas tobilleras tejidas a crochet, cada una con su propia personalidad. Una en un delicado tono coral y otra en un refrescante azul, ambas adornadas con pequeñas conchas que evocan el sonido del mar y los días de verano.

Son un complemento sencillo, ligero y muy fácil de combinar, perfecto para llevar descalza en la playa, con sandalias o incluso para dar un toque bohemio a cualquier look veraniego. Me encanta cómo un detalle tan pequeño puede transformar un conjunto.

Con un poco de imaginación, esos restos de hilo que parecen insuficientes pueden convertirse en accesorios únicos y llenos de encanto.
¿Con cuál os quedáis? ¿Con la dulzura del coral o con la frescura del azul? Yo no podría elegir… ¡cada una tiene su propio encanto!
Buen Jueves.
