Revista Belleza

Échale un par… ¡de tacones!

Por Teté Valero @ArmasdeMujer
Échale un par… ¡de tacones!ROGER VIVIER, a tus pies
No nos engañemos: el tamaño sí importa. Las mujeres lo sabemos muy bien. Pero no os hagáis ilusiones que no he venido a hablaros de sexo, sino de tacones. No me negaréis que un buen par de zapatos de tacón es una de las armas de mujer por excelencia; es el complemento más sexy y femenino de todos los tiempos. No sé vosotras, pero yo no sólo gano unos cuantos centímetros cuando me subo a unos maravillosos tacones, también aumenta mi autoestima. En serio. Cuanto más alto es el tacón al que me encaramo, más poderosa me siento.
Como yo, hay muchas mujeres que sienten auténtica debilidad por los zapatos. Por eso, los diseños de Christian Louboutin (con su inconfundible suela roja), los de Jimmy Choo (con sus adorables extravagancias) y los de Manolo Blahnick (conocidos mundialmente gracias a la serie “Sexo en Nueva York”) se han convertido en un verdadero objeto de culto. Las creaciones abaladas por estas firmas vuelan literalmente de las boutiques a pesar de que, en muchos casos, ascienden a cifras astronómicas. No hay celebrity que se precie que no desfile por la alfombra roja pisando fuerte con la ayuda de un impresionante par de zapatos.
Pero hoy quiero dedicar estas líneas a otro de los grandes: ROGER VIVIER, el creador del tacón de aguja. Este gran arquitecto de calzado, tristemente desaparecido en 1998, vuelve a estar de rabiosa actualidad. Los espectaculares zapatos de la firma continúan vistiendo los pies más ilustres del panorama internacional y, lo que es más importante, cumplen a la perfección el principal objetivo de su creador: alargar las piernas de la mujer para estilizar y embellecer al máximo la figura femenina.
Vivier fue un artista que se adelantó a su tiempo y también a las tendencias de la moda. Sus investigaciones en torno a los tacones y los materiales con los que elaborar sus calzados le llevaron a crear verdaderas joyas para los pies. Sus zapatos son casi más dignos de ocupar la vitrina de un museo que de calzar a una dama, pues son auténticas obras de arte.
Échale un par… ¡de tacones!En la actualidad, la cotizada marca parisina ha resurgido con fuerza de la mano de Bruno Frisoni, quien está al frente de la legendaria firma de complementos como director creativo desde 2004. Este artista no ha perdido de vista en ningún momento los pasos de su predecesor y ha reinterpetado sus diseños con colecciones gloriosas, que han convertido la Casa Roger Vivier en una gran firma de lujo.
Frisoni ha hecho realidad el sueño de muchas mujeres diseñando piezas de ensueño. Fijaros si no en los modelos que os muestro a continuación. A pesar de ser sólo una pequeña muestra de todo lo que ofrece la Maison francesa, reflejan perfectamente su grandiosidad:
Échale un par… ¡de tacones!Échale un par… ¡de tacones!Modelo Rose n-Roll
Las sandalias Rose n-Roll tienen una estética inspirada en las rosas salvajes. Prestar atención a la delicada y original espina que sale del tacón, emulando el tallo que sostiene una rosa natural. Esta maravilla tiene un precio recomendado de 1.100€
Échale un par… ¡de tacones!Échale un par… ¡de tacones!Modelo Limelight
Los zapatos Limelight son unos elegantes stilettos adornados con la hebilla cuadrada característica de la firma. El modelo estampado lleva la hebilla amarilla, como el tacón. La del blanco va adornada con strass. El precio de estas stilettos ronda los 1.300€.
Échale un par… ¡de tacones!Échale un par… ¡de tacones! Modelo Josephine
El modelo Josephine está ideado para aquellas mujeres que no soportan los tacones, ya sea por comodidad o porque son extremadamente altas y esbeltas. Estas bailarinas son otras de las piezas míticas de la Maison francesa y también van decoradas con la mítica hebilla.
Contemplando estas piezas resulta sencillo entender por qué esta firma cuenta con una selecta y fiel clientela. Actrices tan conocidas como Kate Holmes (en las imágenes), Charlize Theron, Sarah Jessica Parker o Leighton Meester, entre otras, forman parte de ella.
Échale un par… ¡de tacones!Échale un par… ¡de tacones!
Otra de sus clientas habituales es Victoria de Suecia. Como muchas ya sabéis, la futura reina de Suecia
confió en la Maison Roger Vivier el día de su boda con Daniel Wetling. Frisoni diseñó especialmente para la ocasión estos “Belle de Vivier” elaborados con la misma seda que su vestido de novia y adornados con una hebilla de cristales.
Échale un par… ¡de tacones!Échale un par… ¡de tacones!
La princesa de Suecia es tan leal a la marca que también apostó por unos zapatos de la firma en la cena de gala a bordo del buque Götheborg que ofreció a sus invitados días antes del enlace. Esta vez, la princesa se decantó por el modelo “Belle de Nuit”, confeccionado en seda azul marino y con hebilla de cristales.
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Una firma con mucha historia
Échale un par… ¡de tacones!Detrás de esta cotizada firma parisina hay una gran historia. Sus inicios se remontan a finales de los años 30. Fue entonces cuando Roger Vivier abrió su primera boutique en París y empezó a diseñar modelos para los principales fabricantes de todo el mundo. Así fue como dio comienzo una carrera imparable de éxitos.
Muchas fueron las hazañas que protagonizó este genio de los complementos a lo largo de su vida. Para empezar, experimentó con todo tipo de materiales y esculpió varios tipos de tacón, lo que pronto le hizo destacar en el mundo de la moda. Su idea de las suelas compensadas, sus sandalias de plástico transparentes y sus zapatos joya fueron sólo algunas de las ideas que le encumbraron. Todos los grandes de la moda querían trabajar con él, pero sólo unos pocos (Christian Dior, Yves Saint Laurent y Emanuel Húngaro) lo lograron.
Christian Dior fue el primero en hacerle una oferta profesional. El diseñador decidió incorporar una línea de calzado a su colección de alta costura y le propuso encargarse de ella. Fruto de esta alianza profesional nació, en 1954, una colección de zapatos fastuosa, que supuso el nacimiento del tacón de aguja. Sin duda, uno de los inventos más sexys y sofisticados de todos los tiempos.
El siguiente en solicitar sus servicios fue Yves Saint Laurent. Esta unión también dio sus frutos, pues Vivier incorporó a sus zapatos la mítica hebilla cromada que después se convertiría en el símbolo distintivo e inconfundible que adorna todas las piezas de la casa.
Clientela de lujo
Considerado el padrino del Stiletto, este genio fue capaz de predecir las tendencias de la moda. Quizá esa fue la clave de que las mujeres más influyentes e importantes de la época recurrieran a su creatividad cada vez que tenían que calzarse para acudir a un evento importante. Entre sus fieles clientas destacaron, por citar a algunas: la Reina Isabel II de Inglaterra, que lució unas sandalias creadas por él el día de su coronación y se convirtió en una de sus más fieles admiradoras; mi adorada Marlen Dietrich (ya sabéis que siento debilidad por esta actriz); Brigite Bardot; Catherine Deneuve, Liz Taylor…
No sé qué os parecen a vosotras estos zapatos. A mí me hacen soñar. De momento estas piezas no están a mi alcance, pero que queréis que os diga, aspiro a subirme a unos stilettos de Roger Vivier algún día. Seguro que el futuro me tiene preparada esa agradable y sofisticada sorpresa. Ay... me sentiría como una glamourosa estrella de Hollywood...

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