Revista Cocina

El acoso como forma de activismo

Por Luistovar

El acoso como forma de activismo
Quien me esté leyendo en estos momentos quizás ya haya visto una campaña activista, al parecer en favor del veganismo, que se está difundiendo en las redes sociales y que consiste en que un activista, o un grupo de activistas, vaya a acosar a la gente preferentemente en los restaurantes (o que compra en un supermercado) gritando lemas sobre liberación animal. A gente que consume animales, obviamente. Las iniciativas están enmarcadas dentro de la estrategia de la denominada "acción directa". Si no lo has visto, dedícale unos segundos a ver qué te parece:
¿Cuál es mi opinión? Mi opinión es que ésa no es la forma correcta de concienciar a la gente. Ese tipo de acciones sólo causan confrontación. Nadie se ha concienciado nunca a partir de que alguien le comenzara a gritar en un restaurante. Hacer eso es una tontería inútil. Quizás les ayude a descargar su propia tensión personal, que seguramente sea mucha si piensan constantemente en los horrores de la explotación animal, pero el acto como tal no tiene ningún valor educativo.
Entré a discutir con otros activistas, sobre este tema en particular, en foros de Internet y ante mis críticas sobre estos actos, ellos me expusieron algunos argumentos realmente curiosos. Por ejemplo, me dijeron que "nadie puede saber cuáles son las formas efectivas de concienciar a las personas". ¿En serio? ¿No lo podemos saber?
A mi me parece sí lo sabemos. Por ejemplo, lo sabemos escuchando las historias de la gente que se ha hecho vegana. Para quien quiera escucharlas, claro. Nadie jamás ha dicho: "Me conciencié porque un desconocido se puso a gritarme en un restaurante. Oh, sí, eso fue lo que realmente me motivó.". Obviamente eso no funciona. Ni con este tema ni con ningún otro. Que alguien pueda suponer lo contrario evidencia un completo desconocimiento sobre la psicología humana.

En muchos de los comentarios que he leído, comentarios apoyando estos actos, se destacaba mucho la "pasión" y la "entrega" de los activistas. Es decir, que al parecer  ni siquiera le dan importancia a valorar si lo que se hacen es correcto o si es útil, sino que se trata de una cuestión puramente emocional. Si alguien pretende concienciar no se centrará en que aporta mucha "pasión" y "entrega". Pensaría en cómo actuar para conseguirlo y valoraría su conducta de acuerdo a criterios de ética y de efectividad; y no a valoraciones emocionales. Por tanto, lo que hacen es expresar emocionalmente sus ideas sin importar si lo que lo hacen es éticamente correcto ni cuál es el efecto que tiene en otros.

Es un hecho que la gente no se conciencia sobre un mensaje cuando es agredida o deliberadamente molestada por las personas que pretenden defender dicho mensaje. Cuando se sienten agredidas, las personas reaccionan de forma defensiva y hostil contra quienes ven como sus agresores. Es decir, todo lo contrario de la empatía y la reflexión que requieren la concienciación moral. Esto que señalo no es una "generalización" sino que es la forma predominante y habitual en que funciona nuestra psicología. Claro que puede que haya alguien sadomasoquista que reaccione al contrario, y le guste que le agredan o que le acosen, pero se trataría de una excepción.

No me hace falta conocer a cada individuo del planeta para saber que nadie se conciencia a raíz de que alguien se le pusiera a gritar o intentara arruinarle el día acosándolo mientras comía. No me hace falta porque independientemente de que cada uno somos un individuo singular, todos tenemos igualmente unas pautas generales de personalidad. Y una de esas pautas es que nos reaccionamos bien cuando otra persona pretende deliberadamente molestarnos mientras estamos intentando disfrutar o relajarnos. No sólo a los humanos sino también a todos los animales en general no nos gusta que nos traten así. Esto es un hecho. Y el vídeo es otra enésima prueba más que lo demuestra viendo la reacción de la gente.
Si alguien me dijera que yo no puedo saber si ese tipo de activismo realmente funciona porque no conozco directamente a cada persona humana del mundo es como decirme que yo no puedo saber si los animales sienten porque no conozco personalmente a cada uno de ellos y no puedo saber directamente si cada uno realmente siente. Ésa es una excusa que suelen usar los especistas para evitar el razonamiento lógico y las evidencias empíricas que nos aportan la filosofía y la ciencia. Es un relativismo falaz que pretende evadir el hecho de que sabemos perfectamente que los humanos no empatizan con otras individuos, ni su mensaje, si sienten agredidos o acosados por ellos. Esto es un promedio constante de la naturaleza humana. Ahora bien, que ignoremos, o queramos ignorar, los conocimientos más básicos, comunes y evidentes sobre psicología humana no significan que esos hechos no existan; sólo significa que no nos interesa reconocerlos para así evadir la crítica y el error en lo que se defiende.

Por cierto, ¿en qué se basa alguien para suponer que ese tipo de activismo tiene algún efecto positivo de concienciación? En el caso de que alguien suponga tal cosa, porque nadie me respondió sobre este punto. A mi modo de ver, no cabe duda de que los activistas que actúan de esa manera no buscan concienciar a la gente, sino que sólo buscan expresar su rabia sin importarles mucho las consecuencias.

Me imagino que la gente que me está leyendo en este momento estará de acuerdo en que cuando van a un restaurante a intentar disfrutar de su tiempo libre lo que menos desean es que de repente les salte sorpresivamente un activista enfrente suyo a gritarles sin parar que están contaminando el planeta con su consumo y así arruinarles la comida que pretendían disfrutar tranquilamente. Por poner un ejemplo. Eso seguro que os ayuda a empatizar mucho con su causa, ¿verdad?
Alguien me señaló que igualmente la gente en general se molesta o se enfada cuando los veganos damos nuestro mensaje. Eso puede ser cierto en parte (no todo el mundo reacciona siempre así, ni tampoco la mayoría) pero no era ése punto el que yo estaba criticando.
Una cosa es que el mensaje vegano pueda no ser bien recibido por la gente, puesto que contradice sus propios prejuicios especistas. Ahora bien, otra cosa muy distinta es que deliberadamente pretendamos incordiar, molestar o acosar a otras personas. Una cosa es que alguien se ofenda simplemente porque manifiesto que los animales nohumanos merecen igual respeto que los animales humanos. Y otra cosa muy diferente es que alguien se moleste conmigo porque literalmente le estoy gritando que los animales merecen igual respeto. Una cosa es el contenido y otra es la forma. En este caso concreto, yo critico la forma en que se da el mensaje, no el contenido.
Me han advertido que los activistas no agreden físicamente a nadie ni usan lenguaje insultante. Puede ser cierto. No he visto todos los vídeos. Pero aún siendo así, eso no quiere decir que su conducta no sea violenta. Reflexionemos de nuevo sobre ello: ¿Los activistas están haciendo aquello que consideran moralmente correcto? ¿Tratan a los demás como desean ellos ser tratados? ¿Ellos están actuando de forma deliberada para dar un mensaje que la gente pueda comprender y asimilar? ¿O más bien actúan solamente para expresar y descargar sus emociones sobre la gente a la que se dirigen? Si te sientes mal y usas a alguien sin su consentimiento para volcar tus sentimientos entonces lo estás utilizando como si fuera un objeto, como un simple medio para conseguir tus fines sin tener en cuenta la voluntad ni los intereses de la otra persona. Eso es violencia.En definitiva, lo que esos activistas están haciendo lo único que consigue es incomodar y violentar a la gente, y nadie se conciencia de ese modo. Así no. Esto sólo provoca el enfrentamiento y la confrontación. 


Por supuesto, si yo me equivoco al respecto entonces está claro que lo deben hacer todos es salir a la calle a gritar y acosar a la gente, porque eso seguro que cambia las cosas. Oye, ¿por qué no empiezan por hacerlo también con todos sus familiares y amigos a la hora de comer? Seguro que el efecto que tendrán será inmejorable.

Pero si estoy en lo cierto, entonces en lugar de perder el tiempo con ese tipo de acciones, actuaremos de forma racional, haciendo activismo educacional, para conseguir informar y ayudar a la gente a tomar conciencia y cambiar sus hábitos de vida, de forma dialogante. 

Pero tal vez eso no es tan divertido ni excitante como ponerte a gritar en medio de un restaurante y así hacer ver ante los demás, y ante ti mismo, lo valiente que eres, ¿no? Cualquiera que haya reflexionado honestamente sobre su propio activismo se habrá dado cuenta de que a veces tendemos a hacer lo que nos gusta por encima de otros criterios.

No tienes por qué demostrar a nadie lo mucho que te importan los animales, el ansia de justicia que anhelas, con demostraciones públicas de tus convicciones. Alguna gente pensará: "Oh, sí, se ve que les importan mucho los animales" y seguirán con sus vidas. Eso en el mejor de los casos. En el peor caso, pensarán que estamos locos, porque ni siquiera comprenden lo que defendemos.

Algunos me acusan de que al parecer me importa más el bienestar de la gente que el sufrimiento de los animales y la la explotación que se comete contra ellos. Pero eso no es cierto. Precisamente porque sobre todo me preocupan las víctimas, y quiero remediar la injusticia que cometemos contra ellos, es el motivo por el que analizo racionalmente cuál es la forma correcta y efectiva de lograr que abolir su explotación. Porque entiendo que sólo así, y no dejándonos llevar por las emociones, es como podemos encontrar y aplicar la solución a este grave problema. 


Aquella acusación es análoga a la que nos alegan a menudo de que "nos importan más los animales [nohumanos] que las personas [humanas]". Eso tampoco es cierto, claro. A los que creemos y defendemos los Derechos Animales nos importan moralmente todos los seres sintientes por igual.  Son las personas que no conocen o que rechazan la ética de Derechos Animales quienes dan preferencia a unas sobre otras, por el mero hecho de pertenecer a una especie determinada. Los activistas veganos pretendemos precisamente defender la igualdad, no la jerarquía de nadie sobre nadie, y que el respeto básico se aplique a todos por igual.

También me dicen que no debo criticar el activismo de otras personas. Como si el mero hecho de hacer activismo automáticamente les diera la prerrogativa de no ser criticados en sus acciones, como si estuvieran en una especie de burbuja que no debemos romper, como si el simple hecho de hacer algo con "pasión" y "entrega" te legitimara en hacer lo que te parezca oportuno sin atender a ningún criterio o norma. Los defensores de la tauromaquia también alegan a menudo que lo que hacen está motivado por la "pasión" y la "entrega" que sienten. ¿Significa eso pues que no debemos criticar lo que hacen?El activismo (o cualquier otro tipo de acción) que contradice la ética, o que se demuestra inefectivo, merece, como mínimo, ser criticado. Criticar el activismo no es contraproducente, como aseveran algunos. Lo contraproducente es creer que "cualquier cosa puede valer" sin tener ninguna base o criterio racional que lo fundamente. Eso es actuar de forma arbitraria. Eso  que es contraproducente. Gritar a la gente en un restaurante (o en cualquier otro sitio)  es contraproducente, no sirve para concienciar y sólo provoca que piensen que estás loco. Pero los activistas no están locos. Simplemente sucede que a menudo no reflexionan sobre lo que están haciendo. Su ferviente deseo de ayudar a las víctimas sobrepasa muchas veces su deber de analizar razonadamente los actos que realizan.

No es coherente que pidamos a la gente que reflexionen sobre sus hábitos y su conducta si nosotros no estamos dispuestos a hacer exactamente lo mismo en toda nuestra conducta. Que defendamos lo que es justo no implica necesariamente que lo intentamos hacer para defender la justicia sea también justo. Los fines no justifican los medios. Dedicar tiempo a reflexionar sobre lo que estamos haciendo no es perder el tiempo. Pero si no pensamos en lo que haces sí que es probable que acabemos malgastando nuestro tiempo en acciones que no funcionan y que incluso contradicen los principios que decimos defender.
Pensemos sobre esto, por favor. Pensemos en si fuéramos nosotros quienes ignoráramos completamente el problema del especismo y la explotación de los animales y cómo nos gustaría que otros nos concienciaran sobre ello.Sobre el tema específico de la comunicación ya expuse previamente un análisis en el ensayo: "La comunicación es una cuestión moral". Pueden leerlo si desean una exposición más completa de cómo entiendo que debería ser una comunicación ética a la par que efectiva. Que estas reflexiones sirvan de preámbulo.


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