
The sitter (David Gordon Green, 2011. EEUU): una de las comedias menos conseguidas de las que protagonizó (y sigue protagonizando, lo que pasa que las de ahora son mejores) Jonah Hill, aquí más orondo que nunca, y a quien le toca hacerse responsable de tres repelentes trastos de niños durante una noche loca (al estilo de lo que hizo, por ejemplo, Scorsese en su Jo, qué noche, en la cual tendrá que pagar una deuda de drogas (sustancia para una novia que solo le quiere por el interés) a un peligroso aunque divertido traficante. La inexplicable atracción que una chica, buena gente y también físicamente atractiva, siente por el protagonista resulta un aspecto especialmente chirriante. Perezosa, se puede dejar ver una vez, y sin niños (aviso a navegantes: no es un film familiar, aunque lo parezca).









