Revista Cultura y Ocio

'El diario violeta de Carlota', de Gemma Lienas

Publicado el 02 diciembre 2019 por Cristina @miss_xerinola

'El diario violeta de Carlota', de Gemma Lienas
El diario violeta de Carlota   I   Gemma Lienas   I   Saga Carlota
Destino  I   Junio 2019   I   176 páginas
Goodreads   I   Extras
★★
¿Quién se ha inventado que, en asuntos amorosos, los chicos tengan que tomar la iniciativa? ¿Por qué el azul tiene que ser el color de los chicos y el rosa, el de las chicas? El diario violeta de Carlota no es una novela. Tampoco un diario íntimo cualquiera. Se trata de una guía subversiva que nos invita a reflexionar —a veces con humor, otras con rabia y muchas veces con impotencia— sobre la situación de la mujer en el mundo actual y nos anima a continuar la cadena violeta. Para descubrir situaciones injustas con la mujer y para detectar cuándo actuamos según unos modelos impuestos, necesitas las gafas de color violeta. ¡Póntelas!
Carlota ha cumplido por fin 18 años tras la primera vez que se puso las gafas violetas en El diario violeta de Carlota. Ya es adulta. Pero sigue enfrentándose al patriarcado. Prueba de ello es que, tras finalizar esta lectura tantos años después de su llegada a librerías, lo que explica sigue siendo tan actual como alarmante.
Confieso que yo nunca fui lectora de Carlota y sus diarios han llegado a mí en mi edad adulta, y es que siempre fui más dada a la fantasía y no de fijarme tanto en el sistema establecido -eran otros tiempos de ignorancia, también...-, y si bien ya hace un tiempo que empecé a acuñar la expresión de ponerme "las gafas violetas" que tanto he visto parafrasear en novelas de feminismo, nunca me había topado hasta ahora con el origen... y es que Gemma Lienas lo creó para despertar a Carlota de su letargo ante las desigualdades de género y, junto a ella, todes nosotres. Enfocando la novela a un público joven, Lienas crea un discurso claro y conciso sobre el machismo y lo que conocemos hoy como el patriarcado, relatando el día a día de Carlota y cómo ella van dándose cuenta de todos los detalles que nos inculcan desde pequeñes para aceptar el patriarcado como el sistema dominante. La autora hace uso de personajes juveniles y de un lenguaje coloquial y cercano, utilizando expresiones o jerga de la época, para narrar la realidad del momento e introducir así a nuestra protagonista en el movimiento, lo que la convierte en una muchacha más que avispada que apunta cualquier sexismo o desigualdad que encuentre. Para enfatizar el discurso, la autora hace uso de la madre y la abuela de Carlota, dos mujeres adultas y concienciadas con la causa, quienes le muestran conceptos más técnicos y le hablan de feminismo y machismo, todo para completar un diario que, lamentablemente, 18 años después sigue siendo muy actual. Debo decir que ha sido una lectura muy amena e instructiva, especialmente enfocada para les más jóvenes, quienes pueden ver a Carlota como una compañera. Si bien es verdad que algunos conceptos utilizados pueden tener una connotación un tanto negativa, como que la abuela comente que los cuerpos delgados no son normativos, o que se diga que cocinar sigue siendo un concepto femenino, no puedo negar que, en términos generales, El diario violeta de Carlota puede enseñar de una manera clara y directa que el patriarcado existe y se oculta en cada palabra, comportamiento o esquina, desde un comentario sobre la menstruación o un análisis bienintencionado del físico de alguien. Tanto Lienas como Carlota nos enseñan que el machismo germina a muy temprana edad y está en nuestras manos el zanjarlo y crear una sociedad basada en la igualdad de oportunidades y derechos.
Desde luego, aunque Carlota me ha pillado mayor, nunca viene mal refrescar lo que es estar en una edad tan tierna donde todo parece lógico y consecuente, además de corroborar la necesidad de analizar nuestro entorno y experimentar ya con el pensamiento crítico. El sistema patriarcal sigue teniendo demasiada fuerza y seguirá creciendo si las generaciones venideras no se desintoxican. Es una buena novela para iniciarse en el feminismo, abrir los ojos, seguir avanzando y nunca más quitarse las gafas violeta.
Con la colaboración de Planeta

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