Revista Salud y Bienestar

El estrés de las rebajas

Por Ana46 @AnaHid46


El estrés de las rebajasNo suelo ir a las rebajas al principio del mes. Pero hoy me hacía falta algunas cosas para mi marido que en unos días no encontraría.
Hay personas que les gusta ir a las rebajas y hay a quien no. Yo soy de las segundas, y para mi, personalmente, es un estrés impresionante.

En una de las tiendas que hemos entrado, mi marido y yo, parecía que había pasado un tornado. La música estaba a una potencia que vibraba hasta el suelo, era imposible poder hablar, y las personas se gritaban para entenderse.
Había más ropa amontonada, arrugada y tirada por el suelo que en sus perchas. La verdad es que encontrar algo entre tanto caos era un poco difícil. 
La multitud en la tienda era tal que había que darse codazos para pasar de un lado a otro. Una cola enorme para probarse la ropa..... y una cola enorme para pagar.
He dado una vuelta rápida y he salido como alma que lleva el diablo y con el corazón latiéndome al compás de pom pom de la música. Creo que la tensión me ha subido en esos momentos y estaba sofocada.
Hemos intentado en dos o tres tiendas más y he terminado por rendirme y por mentalizarme de que esto no es para mí.
Para colmo la calefacción en las tiendas bien alta, con lo que .....quita abrigo y bufanda, póntelos al salir, vuelve a quitar abrigo y bufanda en otra tienda al entrar, vuelve a poner al salir..........Madre mía que estrés.....y el riesgo de pillar un buen resfriado.
Contemplando a la gente, veo que algunos compran compulsivamente, comprar por comprar, aunque no necesiten nada. Hay personas que tienen una fuerte tendencia a comprar lo que sea, es decir, son adictas a las compras. Esto se puede convertir en un auténtico problema emocional y puede producir problemas económicos graves en el ámbito familiar.
Cualquier persona que tenga problemas de este tipo es preciso que pida ayuda especializada de un profesional experto en psicología y estar apoyada por su familia.
Pero aparte de estos extremos, el ir de rebajas puede hacer que consigas ahorrar algo de dinero, siempre que acudamos en las horas de menos afluencia de público (eso es lo que haré yo la próxima vez), que puede ser a la hora de las aperturas de los comercios, o a la hora de la comida. Son los horarios donde puedes comprar con un poco más de tranquilidad, sin poner en riesgo nuestros nervios.
Ana Hidalgo


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