A vuestra razón de excavadoraa vuestra consigna de hambre
a vuestras corbatas
con forma de mordaza
a vuestro holocausto patrocinado.
Nosotros le escupimos versos
de rabia y calle, de incendio.Creeréis que no pueden dañaros
hasta que al arder
os preguntéis de dónde vino
el fuego.
