
El grafeno, deslumbra por sus potenciales aplicaciones: futuros ordenadores más eficaces que los actuales, pantallas electrónicas flexibles, paneles solares y un larguísimo etcétera que parece no tener fin, al ser considerado el grafeno como material más fuerte jamás antes conocido. Pero también sorprenden sus propiedades físicas: Es un óptimo conductor eléctrico, tan eficaz como el cobre, y como conductor de calor supera a cualquier otro material conocido. Además, el grafeno es prácticamente transparente, y a la vez tan denso que ni siquiera el helio (el átomo de gas más pequeño) lo atraviesa.

Andre y Konstantin obtuvieron este material, formado por una única capa de átomos de carbono, con un procedimiento experimental conceptualmente muy simple: quitando, con cinta adhesiva láminas sucesivas de un bloque de grafito, el material del que están hechas las puntas de los lápices.
