Sus fotográficos dibujos -a lápiz, pastel o carboncillo- incitan a observar detalladamente sus trazos buscando la esencia de cada rostro. El hiperrealista resultado lo consigue desenfocando el fondo y trabajando por capas consiguiendo dotar a los rostros de volumen y profundidad, y acercándose así al uso del diafragma en fotografía.
