Revista América Latina

El martirio de gaza algo para recordar.

Publicado el 25 noviembre 2012 por Jmartoranoster

El martirio de gaza algo para recordar.

Posted on 25 noviembre, 2012 by

Stella Calloni
En el año 2008 en el Boletín del Centro de Estudios sobre Terrorismo de Estado(Cetedo) publiqué este trabajo ante la permanente ofensiva de los diversos gobiernos fundamentalistas de Israel sobre el pueblo palestino. Este terrorismo actúa desde mucho antes de la partición de Palestina, y se ha cobrado miles de víctimas. Israel ha recurrido a todo tipo de guerra sucia, para mantener esa ofensiva.Esto significa no sólo un paso más hacia el exterminio palestino, también se usa como pantalla de muerte para encubrir los aprestos en la Frontera israelí- siria.
La reacción que esta última ofensiva sobre Gaza ha tenido en el mundo debería contener al gobierno israelí, pero su proyecto de dominación absoluta en la región, es superior a toda racionalidad. Esto es acompañado por la asegurada impunidad del poder hegemónico internacional. Sólo una muralla de unidad de todo el resto de países podrá contener esta atroz marcha hacia una guerra que puede derivar en una conflagración mundial, del que `puede no haber regreso. No s ehabía producido aún la invasión ,genocidio y ocupación de Libia y el intento brutal contra Siria, que resiste. Esta era la nota:
EL MARTIRIO DE GAZA ALGO PARA RECORDAR
El plan para extender la guerra de invasión de Estados Unidos e Israel a todo el Medio Oriente está en marcha y mientras los pueblos del mundo manifiestan a través de sus organizaciones sobre las últimas acciones que practica el Terrorismo de Estado del gobierno de Israel contra la población palestina de Gaza, con apoyo irrestricto de Estados Unidos e impunidad absoluta, el silencio y la desinformación sobre esta situación serán recordados como otro crimen de lesa humanidad.
Si algo faltaba en esta tragedia es el que las presiones de Estados Unidos, y el poder económico de Israel muestran a una Europa débil y vacilante para enfrentarse al poder mundial de facto, que ha retomado su peor rostro colonial.
El mundo debe detener este genocidio, como la invasión y ocupación de Irak y Afganistán, donde la actuación de Estados Unidos, Gran Bretaña, Israel y sus aliados escenifican una guerra de exterminio sólo comparable con lo actuado por el nazismo de Adolf Hitler, después de anular toda legalidad internacional.
Esa realidad no admite dos verdades.
El fundamentalismo israelí los llevó incluso a asesinar a Itzak Rabín al que los halcones consideraban un “blando†por intentar caminos de pacificación definitiva.
Cuando poco antes de los bombardeos al Líbano los soldados israelíes cercaron y bombardearon la Franja de Gaza en junio de 2006, como fuerza de ocupación y otros penetraron en Cisjordania para capturar y trasladar detenidos a 64 Ministros y miembros del Consejo Legislativo de Palestina -elegidos por voto popular- había comenzado la instalación de un escenario de guerra largamente preparado, que después seguiría con el Líbano.
Incluso hasta los mismos argumentos: un soldado israelí capturado en Palestina el 25 de junio y otros tres, unos días más tarde, supuestamente por Hezbollah, organización surgida como respuesta a la ocupación israelí del Líbano, fueron los argumentos para llevar adelante una venganza criminal, masiva y destructiva contra ambos países, pero sobre todo para dar el primer paso en una guerra que se extenderá sin límites.
Se habló en el caso de Líbano de una presunta incursión sobre territorio israelí, aunque hay numerosas conclusiones de observadores independientes que establecen lo contrario y sostienen que estos soldados fueron capturados durante el ingreso de un comando israelí a territorio libanés.
Como fuera que se dieran los hechos, el castigo colectivo por una acción de este tipo viola la legislación internacional en forma absoluta. No hay dudas al respecto. No hay dos verdades. Pero más grave aún resulta esta violación si se toma el conjunto de hechos que hay detrás.
PALESTINA
La tragedia Palestina tiene una larga historia desde que en 1920 se puso a ese territorio bajo la administración colonial de Gran Bretaña. Las fronteras de ese Estado árabe habían sido trazadas por la Sociedad de las Naciones cuando repartía “los despojos del imperio Otomano†(cuadernos del Tercer Mundo 1981) y marcaba que el territorio palestino estaba, limitado por Líbano, Siria, el Río Jordán, el Mar Muerto y la frontera egipcia de Sinaí.
Pero mientras otros países árabes lograban su independencia, Gran Bretaña retrasó ese proceso para Palestina por el compromiso asumido en 1917 por el ministro Arthur Balfour, de que en ese territorio podía instalarse un “Hogar Nacional para los Judíos†.
La historia que se va armando a partir de ese momento muestra, por una parte, que sobre la tragedia del pueblo israelí -sometido a numerosas persecuciones antes del nazismo de Hitler- se montó un sector ligado a grandes e injustos intereses económicos, que trazó una ideología correspondiente a ese origen, como fue el sionismo, lo que dejaría mucho después en esas manos la dirigencia del Estado israelí, ignorando a los miles y miles de judíos que soñaron y murieron por un mundo más justo e igualitario.
Si uno revisa rápidamente la historia advierte que en 1917 vivían unos 57 mil judíos en Palestina, que compartían la vida con los árabes en paz.
Lo que comienza a cambiar es el planteo de expansión típicamente capitalista del sionismo que recurrirá- motando sobre la desesperación auténtica de las diásporas- a través de la Agencia Judía a organizar migraciones masivas, para ocupar territorios como hechos consumados. En 1936 sumaban unos 300 mil los judíos en Palestina, bajo mandato británico y ya había comenzado una guerra sucia y cruel: la expulsión de palestinos para ganar espacios mediante organizaciones terroristas judías como Irgún, que sería acusada de muchos crímenes entre ellos la matanza de más de 250 personas y destrucción de la Aldea mártir de Deir Yassin (9 en 1948).
El escritor Juan Gelman señala en la contratapa de Página 12 (29-7 –06) algunos de los datos del horror en esos tiempos. Al señalar que “personalidades destacadas de Israel celebraron (recientemente)en Jerusalén el 60 aniversario de… un acto terrorista: la voladura parcial del Hotel King David el 22 de julio de 1946†. El atentado fue obra de Irgún la misma organización terrorista, cuyo jefe Menahem Begin, llegaría a ser luego premier del gobierno de Israel en los 80. Como señala Gelman en este entonces Palestina estaba bajo protectorado inglés y “en un ala del hotel residía el alto mando militar británico(…) y en ese atentado –aprobado por Ben Gurion– murieron 28 británicos y 63 civiles, 41 árabes, 17 judíos y 5 de otras nacionalidades. Ningún gobierno de Israel lo ha condenado hasta el presente†.
Más adelante Gelman-al comparar como Israel llama “errores†a diversos crímenes de guerra- cita algunos de los hitos terroristas de ese período como “el fusilamiento de 200 civiles palestinos contra los muros del cementerio de Tantura el 15 de mayo de 1948†.También la matanza “la demolición de la aldea de Qibya y la muerte de 70 civiles palestinos por efectivos al mando del ex primer ministro Ariel Sharon el 14 de octubre de 1953. O la matanza de 48 árabes –incluidos 6 mujeres y 23 menores de 8 a 17 años– en la aldea árabe-israelí de Kafr Qasim el 29 de octubre de 1956. O la de 140 refugiados palestinos y 135 habitantes locales desarmados de Khan Yunis en Gaza el 3 de noviembre de 1956. Y otro “error†, el asesinato inconcebible de 1500 a 3500 refugiados palestinos en Sabra y Chatila Esta matanza de palestinos asesinados en esos dos campos de refugiados, en territorio libanés, durante la Guerra del Líbano en 1982,con la responsabilidad directa del ejército israelí mereció la calificación de genocidio por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas . en la resolución 37/123. . Y pocos recuerdan el ataque de artillería del 18 de abril de 1996 contra la sede de los Cascos Azules en Qana, al sur de Tiro, donde se habían refugiado unos 800 civiles.
Todo esto –en un racconto rápido donde faltan enumerar cantidad de hechos similares- más la tragedia del holocausto nazi-, donde millones de judíos y otros pueblos fueron sometidos a los horrores del nazismo- estuvo detrás de la decisión de Naciones Unidas en 1947 cuando se decidió la partición de Palestina en dos estados independientes (uno árabe con 11 mil Km2 y uno judío con 14 mil) y Jerusalén bajo autoridad internacional. Por supuesto que el holocausto nazi de Hitler llevaría desesperadamente a los sobrevivientes a buscar su espacio en el mundo y consolidaba los argumentos de los fundamentalistas.
En aquellos tiempos algunos analistas se mostraron esperanzados por la presencia de sectores progresistas israelíes que ayudarían a superar las injusticias de algunas monarquías árabes, ligadas estrechamente a los colonialismos reinantes o salientes y a ayudar a la reconstrucción de países que emergían de la colonización.
Fueron, sin embargo, muchos los que advirtieron que la decisión de la ONU iba a crear enfrentamientos. Dividir un territorio ocupado por población real, que vivía, tenía su casas, su tierra, su patria, lo que significaba un desplazamiento forzoso, iba también a provocar una división forzada y enfrentamientos inevitables..
Al retirarse los británicos el 15 de mayo de 1948 el sionismo instaló el Estado de Israel, tomando una mayor cantidad de territorio, violando el derecho de los palestinos y quedó ya con 20 mil 700 Km2. En 1951, Israel ocupa la ciudad Santa de Jerusalén. En 1956 participa con Francia y Gran Bretaña en la agresión de estos dos países contra Egipto por la nacionalización del Canal de Suez. En 1967 Israel reinicia las acciones y en la “guerra de los seis días†y ocupa Sinaí, Cisjordania, la zona este de Jerusalén en Palestina, las alturas del Golán en Siria y Sinaí en Egipto.
En 1970 surge la Organización para la Liberación de Palestina, establecida sobre el derecho a la legítima defensa de un pueblo, que seguía siendo desplazado de su territorio, sin que ninguna organización internacional lograra que Israel volviera a los límites no ya impuesto por la ONU en 1947-48, sino a los fijados como “hecho consumado†en 1967.
Yasser Arafat el líder de la OLP proponía entonces hacer de Palestina “un estado único donde convivan judíos, cristianos, musulmanes para vivir en justicia e igualdad, fraternidad y progreso†.
Es justo recordar que Arafat y la OLP también enfrentaron las posiciones duras de las derechas árabes. Más tarde se aceptaría la idea de un estado palestino al lado del Israelí en los territorios ocupados en 1967.
En 1980, el entonces premier israelí Menahem Begin anunció el traslado a Jerusalén de la sede del gobierno hebreo, lo que dio lugar a la condena de Naciones Unidas, apoyando las demandas palestinas de ser reconocidos como pueblo y no como “refugiados†, y de reconocer también su derecho a la autodeterminación y a retornar a sus tierras.
La OLP alcanzó luego reconocimiento internacional y es más conocida la historia de las últimas décadas, la imposibilidad de instalar un Estado Palestino, que fue golpeado día por día, por las acciones israelíes. La cada vez más abierta intervención de Estados Unidos desde 1973, estuvo destinada a dividir a los árabes y aquellos acuerdos de paz de Israel con Egipto(Camp David) de 1978, sólo podían traer más enfrentamientos y más división.
Durante todos estos años el planteo israelí de expansión en nombre de las “fronteras seguras†que utilizó Hitler en su momento para invadir y ocupar tantos países, marcó la política de la derecha de Israel en el poder, que nunca dejó surgir una línea distinta. [
Todo esto se agravaría ante la guerra declarada a la humanidad por Estados Unidos (septiembre de 2001), extendiendo sus “fronteras seguras†a todo el mundo. La embestida de Israel sobre los palestinos fue ilimitada y se dejó de lado toda posibilidad de negociación. Extrañamente se fue destruyendo a los sectores palestinos más cercanos a los acuerdos de paz.
Acorralado y desarmado el pueblo palestino, con una dramática diferencia y disparidad ante el armamentismo israelí, respondió con lo que pudo a la injusticia.
La nueva ofensiva de fines de junio convirtió en clandestino al nuevo gabinete palestino elegido electoralmente. Y vale recordar el cerco brutal y aislamiento contra Yasser Arafat, y la Autoridad Palestina en 2004.
Encerrado, enfermo, aislado como en tiempos medioevales, rodeado en su tierra y en su casa por las fuerzas israelíes, Arafat fue empujado a la muerte, que se produjo por un envenenamiento inexplicable, lo que ya está comprobado, otro crimen del terrorismo de Estado pendiente de una justicia internacional ausente en esta historia del horror.
La llamada Operación “Lluvia de Verano†que aplicó el ejército israelí en Gaza a fines de junio y que siguió manteniendo un mes después, es definidamente una intervención militar, planeada y ejecutada por el Estado de Israel.
El bloqueo económico contra Palestina, por “el desacuerdo israelí†con el triunfo de Hamas, apoyado por Estados Unidos y la Unión Europea ya era un acto de guerra y una operación de exterminio contra ese pueblo desabastecido de agua, alimentos, medicinas, salud, encerrado en un círculo de horrores.
Más de nueve mil prisioneros palestinos en las cárceles israelíes, donde la tortura es legal, lo dicen todo.Podemos citar el espejo turbio del nazismo otra vez en aquellas espectaculares incursiones israelíes cuando en la búsqueda de uno u otro “sospechoso†hacían salir a todos lo habitantes de un edificio, y luego lo destruían con absoluta frialdad. Lo hicieron incluso ante cámaras de televisión.
Asi destruyeron la escasa infraestructura, los servicios de transporte, salud, vivienda, provocando desocupación masiva. La vida en los campos de refugiados palestinos es una tragedia humanitaria que se prolonga con el tiempo.¿Qué pueblo fue condenado a esta manera de exterminio lento, día, por día?.
¿Qué legalidad tuvieron las “ejecuciones selectivas†, los secuestros, -como el de más de 300 niños y más de 500 mujeres en los últimos tiempos- los asesinatos?. Desde el comienzo de la Segunda Intifada ( septiembre de 2000) dos mil 600 niños de entre 10 y 18 años han sido detenidos y torturados en Israel y las muertes en Palestina sumaron más de cinco mil 300,mayoritariamente civiles.
El mundo permitió a los terroristas de Estado de Israel armarse en forma constante y tener en sus poder armas nucleares, mientras alrededor iban obligando a otros pueblos a la indefensión. La Intifada fue el símbolo de esa disparidad. Piedras contra tanques, puños cerrados contra misiles. Las prácticas genocidas generaron respuestas desesperadas. Que el mundo cuente las víctimas y después asuma su responsabilidad de haber sido cómplice en estos crímenes de lesa humanidad. El silencio sobre toda esta historia tiene el mismo peso que un bombardeo indiscriminado. El silencio ha permitido que la impunidad se extienda, que el criminal sienta sus manos desatadas .
SI como dice el gobierno de Israel- ducho en mentiras, autoatentados, guerras sucias- un comando palestino hubiera atacado una base militar, matado a dos soldados y llevado a uno capturado o “secuestrado†como argumentan, esto debió ser considerado como una de las tantas respuestas al accionar ilegal de Israel.
Aún cuando su versión sea válida el gobierno israelí no tiene derecho alguno a una represalia de tal magnitud, con una ofensiva contra la población civil, mientras mantiene niños y mujeres palestinos secuestrados en sus cárceles.
¿No es a imagen y semejanza del fascismo ese valor racial dado a un detenido y se cobra con miles de vida?. Además los sucesivos gobiernos de Israel han desobedecido todas las resoluciones y mandatos de Naciones Unidas e ignorado la condena de la Corte Internacional de Justicia, ante la construcción del Muro del nuevo “Apartheid†y la anexión mediante apropiación de tierras de palestinos, para construir este.
Los palestinos no son ni fueron responsables del holocausto israelí o gitano, o polaco, o de todos los que fueron sometidos a genocidio por el nazismo.
Hay que recordar que Israel eligió en su momento como presidente a Ariel Sharon, buscado por la justicia europea por crímenes de lesa humanidad en acciones terroristas en el Líbano. Crímenes comprobados. Como los de Sabra y Shatila . Sharon gobernó Isarel .
Ante la impunidad que le otorga la protección de EE.UU y Europa, Isarel puede entrar y secuestrar personas a ojos vista, puede invadir, destruir edificios, matar a miles “preventivamente†, aplicar recursos como obligar a trabajadores palestinos a llevar una señal pintada sobre su piel por “razones de seguridad†, mandar su ejército y secuestrar a detenidos en una cárcel palestina y llevarlos desnudos y encapuchados como hace muy poco tiempo vimos en informes televisivos.
Puede legalizar la tortura como lo hizo y no hay castigo internacional alguno.
Todos los oficiales estadunidenses acusados por torturas en Irak han señalado a la inteligencia israelí como sus maestros en el “arte†brutal de los interrogatorios a los detenidos iraquíes. El jefe de policía británico cuando sus hombres volaron la cabeza a quemarropa a un joven brasileño, simplemente por sospechas. confirmó que ese método le fue enseñado por los israelíes. Lacónicamente dijo: “nos enseñaron que hay que disparar a la cabeza directamente porque allí no pueden llevar explosivos “.
Es muy evidente que ni Estados Unidos ni Gran Bretaña podrían pedir a Israel que cambie su política, porque esto debilitaría la guerra infinita, preventiva, que anula soberanías y desconoce todo derecho humanitario e internacional. Ellos no están luchando contra el terrorismo sino sembrándolo para adueñarse de territorios, recursos y personas. A los “sobrantes†hay que exterminarlos. Esa es la política del imperio. Y en ese escenario, el pueblo palestino es el indefenso. Es un exterminio a ojos vista. Los últimos bombardeos se practican contra una zona sitiada, hambreada e indefensa. Como se ha denunciado Gaza es la más grande cárcel a cielo abierto, poblada de niños.

El martirio de gaza algo para recordar.

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