Que el Periodismo está crisis no
es ninguna novedad. Hoy en día, todo está crisis, de hecho, hasta la crisis
está en crisis.
Crisis,
crisis, crisis… ¿no estamos hartos de escuchar esa palabra? Yo sí. Dicen que el
Periodismo ha muerto, que los periódicos van a desaparecer y que los
periodistas van a acabar sustituidos por máquinas. Un panorama poco alentador,
¿verdad?
Pues yo creo que es una
oportunidad.
El Periodismo
que tenemos hoy no es el mismo que había en el siglo XVII, básicamente porque
no tendría sentido que así fuera, ¿por qué esperamos que lo que hay ahora
perdure para siempre? A lo largo de la historia se ha demostrado que el
Periodismo se ha ido adaptando a los tiempos. Cuando la imprenta de tipos
móviles de Gutenberg se quedó obsoleta nadie dijo que hubiera una crisis, se
sustituyó por una tecnología más avanzada y se siguió imprimiendo. Entonces, ¿a
qué viene tanta alarma? Viene a que lo que ha muerto no es el
Periodismo sino el enriquecimiento desmesurado que muchas empresas tienen a su
costa. Lo que está en crisis no es el Periodismo, sino los
conglomerados multimedia y los grupos de comunicación.
Hace tiempo que el Periodismo perdió su razón de ser, su función social, su identidad, pero no a causa de ninguna crisis, sino por la intervención de capital ajeno a la comunicación en el accionariado de los medios. En el momento en el que éstos se convierten en empresas cuyo único objetivo es ganar dinero, el Periodismo deja de ser Periodismo. Por tanto, esta “crisis” debe verse como una oportunidad de avanzar, de renovación, de superación, mejora y sobre todo, de cambio. Vivimos en la sociedad de la información y del conocimiento, y no lo estamos aprovechando. Tenemos a nuestro alcance toda la tecnología posible para hacer un buen Periodismo de calidad. De hecho, tenemos un canal que nos permite llegar más lejos de lo que nunca habíamos soñado, Internet. Las redes sociales como Twitter nos permiten estar más cerca de la realidad y lo que es más importante, nos permiten escuchar. Ya no se trata de lanzar noticias e informaciones esperando que alguna llegue a buen puerto, ahora podemos saber en tiempo real qué quiere la gente, qué necesita saber, qué le interesa y preocupa. ¿No es el sueño de todo periodista? Por fin podemos tener feedback, se acabó la unidireccionalidad.
Cuando surgió
la radio, todo el mundo creyó que el periódico iba a desaparecer, y lo mismo
ocurrió con la llegada de la televisión. Internet es sólo un canal más al que
hay que adaptarse y en el que es posible hacer Periodismo. Los buenos
periodistas siguen existiendo, la necesidad de estar informado es más fuerte
que nunca, lo que pasa es que ahora podemos elegir; y entre leer un
periódico en el que no se informa de la realidad o ésta se maquilla porque
choca con los intereses empresariales de los accionistas, y poder estar
informado de lo que ocurre sin intermediarios, por ejemplo, a través de
Twitter, el público elige Twitter. Entre ver un telediario en el que la mitad
del tiempo el presentador me intenta vender un cepillo eléctrico y leer un
libro, el público elije el libro. Entre escuchar un debate en un programa de
radio en el que mágicamente todos los contertulios están de acuerdo y ver una
película, el público elije ver la película.
¿Que hay
crisis? Sí, pero los culpables son los propios medios por ofrecer contenidos
banales, interesados y sesgados; por maltratar a los periodistas con horarios
imposibles y salarios irreales; por anteponer el dinero a la responsabilidad
social y por explotar la ilusión de unos becarios que tienen tanto amor por la
profesión que trabajan gratis.
Pero el
Periodismo va más allá de los medios. Como hemos indicado, en esta sociedad la
necesidad de informar y de estar informado es más importante que nunca, por eso
hoy en día es rara la empresa que no tenga un gabinete de prensa o un
departamento de comunicación. Pero lo que no es tan raro es que en esas
empresas no haya ni un solo periodista.
Existe la idea
generalizada de que el Periodismo es algo que puede hacer cualquiera. Un
auténtico error, puesto que escribir bien no es ser periodista y escribir bien
no te acredita para informar en un medio o para llevar la comunicación de una
empresa. Se necesitan conocimientos, formación y que éstos se valoren. Ya está
bien de intrusismo, ya está bien de falsos profesionales. Si se necesita un
ingeniero para construir un avión, se necesita un periodista para redactar una
información. Y en este sentido, creo que el Colegio de Periodistas de
Andalucía puede ayudar a que nuestra situación, la de los profesionales de la
comunicación, se regularice y podamos ejercer el Periodismo con dignidad.
Los
periodistas tenemos todo un mundo nuevo de posibilidades que explorar. No
debemos esperar a que las cosas cambien, debemos provocar el cambio, hacer que
las cosas ocurran.
El Periodismo está en crisis,
demos las gracias.
