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El Referéndum de Escocia. Sondeos y economía

Publicado el 16 septiembre 2014 por Monedarota @Monedarota

El 18 de Septiembre hablarán las bipolares urnas escocesas. Solo hay una cosa que parece clara: la lucha de adverbios del jueves será bastante reñida. Gane el “sí” o gane el “no” lo hará por un margen muy estrecho y nuevas incógnitas, probablemente relacionadas con la legitimidad, entrarán en el debate político. Tras una apretada victoria, ¿es más fácil sacar pecho desde el statu quo o desde la posición independentista?

Días de sondeos, días de incertidumbre

Ya hablaremos de las consecuencias cuando la semana haya terminado. De momento los hechos son únicamente sondeos. Y los sondeos parece que no se han tomado los últimos meses de descanso. Lo que está claro es que hoy la independencia escocesa preocupa más que hace tres meses. En el siguiente gráfico, sacado de un buen análisis del Eldiario.es, puede verse como los que abogan por la independencia han ido acercándose en número a los de las posiciones unionistas. Los últimos sondeos, la última hora, presentan un panorama bastante incierto. The Daily Telegraph señala que el “sí” esta por delante del “no” (54% frente al 46%). Los mimos porcentajes, pero cambiados entre ambas posiciones, presentan los sondeos de la campaña unionista. The Observer refleja una victoria del “no” (53% frente a 47%) y The Sunday Times, siguiendo la línea de los sondeos publicados la pasada semana, nos habla de una estrechísima victoria unionista (50,6% frente a 49,4%).

Evolucion sondeos referendum escoces
 Fuente: Eldiario.es

Que los márgenes se han estrechado lo escenifica el spring final que están dando los tres grandes partidos británicos (Conservadores, Laboristas y Liberales) para potenciar el “no”. Las posiciones se han endurecido y al mismo tiempo han intentado impulsarse alternativas. Han puesto toda la maquinaria en marcha para intentar que los sondeos devuelvan la imagen que tenían hace unos meses. Los indecisos, que representan alrededor del 15-20%, tendrán un papel fundamental en el resultado del referéndum. A pesar de que los mensajes, tanto de independentistas como de unionistas, intentan calar hondo en esos que caminan con un signo de interrogación en la frente, su número, ese importante porcentaje, no se ha reducido apenas en los dos años representados en la imagen. 

¿Qué está provocando el aumento del “sí” en los sondeos?

La semana pasada el referéndum pasó de ser una preocupación a un problema. Los sondeos igualaron posiciones y las implicaciones económicas pasaron a primer plano. A la vista de los números la libra cayó con respecto al dólar hasta alcanzar su nivel más bajo en los 10 últimos meses. El valor se situó un 6% por debajo del que tenía el pasado mes de Julio. Algunos analistas argumentan que si el “sí” triunfase la libra seguiría cayendo. Morgan Stanley habla de que la caída podía llegar al 10%. La niebla es bastante espesa y hay demasiadas preguntas por responder en el caso de que se haga efectiva la independencia. Una de ellas es si la libra seguirá siendo la moneda de circulación en una Escocia independiente. Mientras que Alex Salmond, líder del SNP (Partido Nacional de Escocia), no duda de que será así, desde Londres, lo líderes de los principales partidos se muestran contrarios a dicha idea. Por tanto, el mercado ha reaccionado ante la incertidumbre. No ha reaccionado tanto a “lo que está pasando” como a “lo que puede pasar”.

Evolución de la cotización de la libra

Las empresas también están preocupadas por la situación. Así, desde el banco Lloyd han anunciado que de llegar la independencia trasladarían su sede social a Londres. No es la única instituciones privada que se ha posicionado en contra del proceso. Los productores de whisky, uno de los emblemas de Escocia que todos hemos catado, también están nerviosos. El principal motivo de inquietud se centra en la ya citada incertidumbre con respecto a la moneda y en el acceso a los mercados de una Escocia desenganchada de Reino Unido. En los últimos días, según se puede leer en varios medios, se está produciendo la salida de millones de libras desde Escocia hasta Inglaterra. Lo que pueden hacer unos cuantos sondeos…

Todos los sentimientos terminan besándose con la economía. El caso escocés no es una excepción. Los unionistas basan sus argumentos en el “miedo económico”. Es un concepto que ya estamos acostumbrados a testar en los años que llevamos de crisis. Este caso no es distinto y, como tal, el debate de los últimos días se centra especialmente en las consecuencias económicas de la independencia. Todo es economía. Desde el SNP, recogiendo el testigo, intentar disipar el miedo haciendo ver que una Escocia independiente será una región más prospera que formando parte del Reino Unido. ¿Quién tiene razón?

Las consecuencias más allá de la libra

Los informes sobre las consecuencias del “sí” están apareciendo estos días desde la sombra. El Centro de Estudios Fiscales de Inglaterra, partiendo del escenario más optimista, como bien señala, detalla que una salida de Escocia de Reino Unido provocaría un ajuste del 0,8% del PIB en Reino Unido y un 1,9% en Escocia para el ejercicio 2020-2021 ( la independencia no sería efectiva hasta marzo de 2016). Es decir, el camino de la independencia conduciría a una subida de impuestos o a una reducción del gasto público.

Al mismo tiempo, Escocia saldría de la Unión Europea y de la OTAN. Tendría que solicitar su ingreso en ambas organizaciones supranacionales. Los escoceses están considerados los más europeístas de Reino Unido. Esto generaría una nueva pregunta. Teniendo en cuenta que David Cameron pretende fijar, como muy tarde en 2017, un referéndum en Reino Unido para votar si se sigue o no en la UE…¿qué pasaría sin los escoceses? ¿Reino Unido votaría por irse de la Unión Europea? 

Las urnas, a través del voto de los ciudadanos, decidirán. Lo que podemos observar es que dentro del “sí” y del “no” hay más preguntas esperando ser respondidas. Pase lo que pase dentro de dos días, el conflicto escocés no terminará con un marcador luminoso y con el rostro de satisfacción de medio país. Las preguntas serán mayores si triunfa el “no”. Una ruptura del statu quo es una dosis de incertidumbre que tarda tiempo en disiparse. De momento se están recogiendo los restos de las campañas y ya solo queda que los escoceses decidan quedarse o romper la unión que se inició hace más de trescientos años (1707). En estos dos días, solo nos queda achicar la última lluvia de sondeos.

Uno de los últimos sondeos de Escocia


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