Seguidamente se reproduce del diario digital El Español,la conversación mantenida con el C.C. Jaime Bellido, el comandante del submarino S-74 Tramontana que metió su submarino en el río Guadalquivir con motivo de la celebración del día de las Fuerzas Armadas en Sevilla.Por la transcripción:F.J. de C. Madrid, 7 de junio de 2.019
La imagen no tardó en circular por redes sociales. No es para menos: no todos los días se ve un submarino de la Armada Española, el Tramontana en este caso, surcando las aguas de un río. Era el Guadalquivir y su dotación se dirigía a Sevilla con motivo del Día de las Fuerzas Armadas. Su comandante, C.C. Jaime Bellido, asegura que fue una "experiencia inolvidable". Admite entre risas, eso sí, que "para un marino, un río siempre es un reto".
El Tramontana (S-74) es uno de los tres submarinos que, junto al Galerna(S-71) y el Mistral (S-73) constituyen la flota actual de submarinos de la Armada Española, hasta que sean substituidos por los nuevos de la serie S-80.El Tramontana (S-74) fue el elegido para participar en los actos organizados en Sevilla en torno al Día de las Fuerzas Armadas del pasado día sábado, 1/06/2019.¿Era posible enviar un submarino río arriba a través del Guadalquivir para llegar hasta la capital andaluza? Era un reto, con una eslora de 67,5 metros y una manga de 6,8m., además de las dificultades de maniobra que pudiera encontrarse, pero la Armada no encontró ningún inconveniente en hacerlo y sí mucho que ganas: el contacto con la gente y dar a conocer las capacidades del submarino.
Así pues, el Tramontana abandonó la base de Cartagena y enfiló la desembocadura del Guadalquivir. Tardarían alrededor de cinco horas y media en surcar el río hasta Sevilla; un recorrido lleno de anécdotas.No son pocos los vídeos que circulan a través de redes sociales en los que se puede ver al Tramontana por el Guadalquivir. "En superficie somos un poco más torpes que un barco convencional", admite el comandante del submarino, Jaime Bellido. Los meandros constituían las zonas más complejas de afrontar. Pero añade: "Como marino y submarinista, de las mejores experiencias que he tenido".Porque el Tramontana está más acostumbrado a navegar por el Mediterráneo, integrado en misión de seguridad de la OTAN: "Salir de tu zona de confort siempre es un reto... pero evidentemente en el Guadalquivir íbamos sin sumergirnos y que nos fuera dando el aire, acostumbrados a estar bajo el agua, fue un disfrute".¿Y los otros barcos con los que se encontraban? Sorpresa total. Pocos esperaban cruzarse ese día con todo un submarino de la Armada Española y les saludaban con sus bocinas. Desde tierra, los viandantes también lo hacían con sus manos.