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En defensa de la tercera temporada de The Affair

Publicado el 10 enero 2017 por Dro @Drolope
Tercera temporada de 'The Affair'
Qué disgusto más grande se llevó mi sensual cuerpo gay al descubrir que hay tantos fans de The Affair descontentos con su tercera temporada. Cuando Showtime la renovó ayer por una cuarta, muchas voces se alzaron en Twitter clamando que "fuera la última ya", que "ya estaba bien", y que "a ver si acabamos esto". Incluso hubo un fan que decía que esta tercera temporada ha arruinado todo lo bueno de la serie y la ha convertido en un despropósito. THE AFFAIR-UN-DESPROPÓSITO.
En defensa de la tercera temporada de The Affair
Vamo a relativizar un poco las cosas. ¿Que The Affair ha bajado el nivel esta tercera temporada? Sí, así es. Yo también lo pienso. Pero yo, que soy un hombre sensato, centrado, ni muy de izquierdas ni muy de derechas (como Albert Rivera, jeje), pienso: vamo a reflexionar con calma y de forma moderada, que el país la serie lo necesita. Analicemos por qué esta temporada está brillando menos que las anteriores, pero sin menospreciar todo lo bueno que aún tiene. No dejemos de valorar la inteligencia y la fascinación que sigue desprendiendo The Affair, una de las series conceptualmente más originales que he visto en los últimos años.
Noah en la tercera temporada de 'The Affair'
Ya hablé en su momento sobre la segunda temporada, que me pareció la mejor. En los siguientes episodios la serie de Showtime ha querido, como siempre, evitar quedarse estancada y dar un pasito más: nuevos dilemas, nuevos descubrimientos, e incluso nuevas perspectivas. Y sí que es cierto que, en varios sentidos, The Affair ha perdido la "frescura" del principio: la magia de la primera temporada, del comienzo, ha acabado convirtiéndose en rutina. Lo que reprocharía a The Affair es que le falta volver a sorprender, a impactar, de nuevo.
Y, a pesar de eso, la serie sigue siendo brillante. La atmósfera intrigante, la inteligencia y lo "meta" de sus guiones, y ese contraste entre perspectivas y las reflexiones sobre cuál es la verdad -maravillosos los debates feministas en la cena de Juliette-, siguen siendo excepcionales. Puedo entender, no obstante, que muchos fans piensen que la serie está dando demasiadas "vueltas" sobre sí misma: Alison orbita de nuevo en torno a Cole sin poder recuperarse de sus heridas, Helen no puede dejar de pensar en Noah, y el propio Noah está inmerso en introspecciones sobre su pasado que algunos consideran "metidas con calzador". Esta temporada está siendo incluso más intimista que de costumbre, más "oscura", más densa.
Alison en la tercera temporada de 'The Affair'
Falta, como señalaba antes, algo que vuelva a impactar, a dejarnos con la boca abierta. Una novedad "jugosa" tal como lo fue, por ejemplo, la introducción de la perspectiva de Helen en la segunda temporada. Que Alison siga trastornada por la muerte de su hijo y sienta pánico por perder también a Joanie es algo totalmente coherente narrativamente hablando, pero muchos fans, como reflexionaba en este artículo, tienden siempre a buscar lo "espectacular" en la series. No importa, por ejemplo, que Game of Thrones tenga mil agujeros en la trama, tonterías e incoherencias, que si un personaje pone una bomba todos vamos a aplaudir como locos. Y no importa que The Affair siga teniendo tramas fascinantes, llenas de sensibilidad y con tanto cuidado puesto en los detalles, que si no hay bomba...
Pero no querría sonar como un pedante diciendo eso último. Entiéndanme. No digo que yo sea más "exquisito" ni "inteligente" por disfrutar más The Affair que Game of Thrones (de hecho, soy un gilipollas); lo que quiero decir es que me repatean mucho las críticas exageradas y desproporcionadas, tanto para bien como para mal. Las críticas que vienen por "modas". Y ahora la "moda" parece ser arremeter contra The Affair, clamar que se ha perdido a sí misma. ¿Qué mierda de crítica es esa? No, no y mil veces no. Las cosas no son ni blancas ni negras. Ya no asombra, pero sigue siendo una serie muy a tener en cuenta. Vamo a discutir los grises.

Isidro López (@Drolope)

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