Nada más empezar noté las piernas muy cargadas y que me pedían una tregua, así que decidí hacer un entrenamiento corto de 7 kilómetros con ritmo medio 5:02, eso sí, aprovechado luego para hacer una buena sesión de estiramientos.
Tengo que reconocer que salir a correr a esas horas por el Paseo del Muro, con poca gente, sin ruidos, contemplando la playa y con ese ritmo es una terapia estupenda contra el estrés y la mala leche, que por cierto ya venía necesitando, más por lo segundo que por lo primero.Hoy viernes toca descanso y el fin de semana si Dios quiere caerá algún kilómetro más, así que ya veis que como siempre también PROMETO ENTRENAR…
