La dominancia de estrógeno se refiere a un desequilibrio hormonal en el que el cuerpo tiene niveles excesivos de estrógeno en comparación con otras hormonas.
El estrógeno es una hormona que desempeña varios roles importantes en el cuerpo de una mujer. Algunas de sus funciones incluyen regular el ciclo menstrual, promover el desarrollo de características sexuales secundarias femeninas, mantener la salud ósea y cardiovascular, y contribuir al bienestar general.
Además, el estrógeno también juega un papel crucial en la fertilidad y en la preparación del útero para la gestación.
En los hombres, el estrógeno cumple varias funciones importantes como la salud ósea y en la regulación del colesterol. También ayuda en la función sexual y en la producción de espermatozoides. Sin embargo, es importante tener un equilibrio adecuado de estrógeno en el cuerpo masculino, ya que niveles demasiado altos pueden tener efectos negativos.
Posibles causas del exceso de estrógeno en tu cuerpo
La dominancia de estrógeno en algunos casos puede estar relacionada con lo siguiente:
La toma de anticonceptivos
El uso de anticonceptivos hormonales puede contribuir al aumento de los niveles de estrógeno en el cuerpo debido a las hormonas sintéticas que contienen.
Estos anticonceptivos, como las píldoras o anillos anticonceptivas, están diseñados para regular el ciclo menstrual y prevenir el embarazo al proporcionar una dosis constante de hormonas, principalmente estrógeno y progesterona sintéticos.
Una mala dieta
Una mala dieta puede ocasionar un aumento en los niveles de estrógeno debido a varios factores.
Algunos alimentos pueden contener compuestos que imitan o aumentan la actividad estrogénica en el cuerpo.
Además, una dieta alta en grasas saturadas y azúcares refinados puede contribuir al aumento de peso, lo cual puede alterar el equilibrio hormonal y promover la producción de estrógeno.
También, una mala alimentación puede afectar la salud del hígado, el cual juega un papel crucial en el metabolismo y eliminación de hormonas, incluyendo el estrógeno. Por lo tanto, mantener una dieta equilibrada y saludable es importante para mantener un adecuado equilibrio hormonal.
Estrés crónico.
Cuando te estresas, el cuerpo produce cortisol, una hormona relacionada con la respuesta al estrés. La producción excesiva y prolongada de cortisol puede interferir con la regulación de otras hormonas, incluyendo los niveles de estrógeno.
Además, el estrés también puede afectar la forma en que el cuerpo procesa y metaboliza el estrógeno, lo que puede llevar a una acumulación excesiva de esta hormona en el organismo.
Este desequilibrio hormonal causado por el estrés puede manifestarse en una variedad de síntomas, como
- cambios de humor
- ansiedad
- depresión
- insomnio
- disminución de la libido
- problemas menstruales.
El estrés crónico también puede tener un impacto en la salud general, debilitando el sistema inmunológico y aumentando el riesgo de enfermedades relacionadas con el estrés.

La falta de ejercicio físico
La falta de ejercicio puede provocar un aumento en los niveles de estrógeno debido a que el ejercicio físico regular ayuda a regular los niveles hormonales en el cuerpo.
El ejercicio estimula la circulación sanguínea y promueve la eliminación de estrógeno a través del sudor.
Durante el ejercicio, el cuerpo produce calor y comienza a sudar para regular su temperatura. A medida que el sudor se evapora de la piel, lleva consigo pequeñas cantidades de estrógeno y otras sustancias del cuerpo.
Si no se realiza suficiente actividad física, puede haber una acumulación excesiva de estrógeno en el organismo, lo que puede contribuir al desequilibrio hormonal y a la dominancia de estrógeno.
Por lo tanto, es importante incorporar el ejercicio regularmente como parte de un estilo de vida saludable para mantener un equilibrio hormonal adecuado.
El consumo de alimentos y productos con químicos disruptores hormonales
Estos químicos, presentes en algunos alimentos procesados, productos de limpieza, cosméticos y plásticos, pueden imitar o interferir con las hormonas naturales del cuerpo.
Los productos con químicos disruptores hormonales pueden provocar un aumento en los niveles de estrógeno debido a su capacidad para imitar o interferir con las hormonas naturales del cuerpo.
Estos químicos pueden ser similares en estructura a las hormonas femeninas, como el estrógeno, y al introducirse en el organismo, pueden imitar su acción o alterar el equilibrio hormonal.
Cuando los químicos disruptores hormonales imitan la acción del estrógeno, se unen a los receptores de estrógeno en las células y activan las respuestas asociadas con esta hormona.
Esto puede llevar a un aumento en la actividad estrogénica, lo que resulta en un desequilibrio hormonal y una posible dominancia de estrógeno.
Además, estos químicos también pueden interferir con la producción, liberación, transporte o eliminación de hormonas en el cuerpo. Esto puede afectar la regulación normal de los niveles hormonales, incluyendo el estrógeno.
Es importante destacar que la exposición a estos productos no garantiza necesariamente un aumento inmediato en los niveles de estrógeno, ya que cada persona puede reaccionar de manera diferente.
Sin embargo, el uso continuo y prolongado de productos con químicos disruptores hormonales puede contribuir a desequilibrios hormonales a lo largo del tiempo.
Es por eso que se recomienda optar por alimentos orgánicos y frescos, ya que suelen tener menos exposición a estos químicos.
Aquí tienes una lista de alimentos que podrían contener químicos disruptores hormonales según su forma de fabricación y procedencia:
- Carne y productos animales no orgánicos: Los productos de origen animal criados con hormonas sintéticas pueden contener trazas de estas sustancias.
- Productos lácteos no orgánicos: La leche y los productos lácteos provenientes de animales tratados con hormonas pueden contener residuos de estas sustancias.
- Frutas y verduras tratadas con pesticidas: Algunos pesticidas utilizados en la agricultura convencional pueden actuar como disruptores hormonales.
- Alimentos enlatados: Las latas de alimentos pueden contener un revestimiento que contiene bisfenol A (BPA), un disruptor hormonal.
- Productos del mar contaminados: Algunos peces y mariscos pueden contener contaminantes ambientales, como PCB y mercurio, que pueden afectar el equilibrio hormonal.
- Aceite de girasol y de maíz refinado: Estos aceites a menudo están hechos de cultivos genéticamente modificados y pueden contener residuos de pesticidas.
- Alimentos procesados: Los alimentos altamente procesados pueden contener aditivos químicos y conservantes que actúan como disruptores hormonales.
- Edulcorantes artificiales: Algunos edulcorantes sintéticos, como el aspartamo, se han relacionado con posibles efectos en el equilibrio hormonal.
- Agua del grifo contaminada: El agua del grifo puede contener trazas de productos químicos, como pesticidas y productos farmacéuticos, que actúan como disruptores hormonales.
Recuerda que optar por alimentos orgánicos, frescos y mínimamente procesados puede ayudar a reducir la exposición a estos químicos disruptores hormonales.
Síndrome de ovario poliquístico (SOP).
En el SOP, los ovarios producen niveles elevados de hormonas masculinas llamadas andrógenos, lo cual puede afectar el equilibrio hormonal general.
Estos niveles elevados de andrógenos pueden interferir con la función normal de los ovarios y provocar la formación de quistes en los ovarios. A su vez, estos quistes pueden contribuir al desequilibrio hormonal y generar un aumento de los niveles de estrógeno en relación con otras hormonas.
El aumento de estrógeno en el SOP puede manifestarse de varias formas:
- Ciclos menstruales irregulares
- Sangrado abundante o prolongado
- Síntomas premenstruales intensos
- Sensibilidad en los senos
Sintomas típicos de dominancia de estrógenos
Algunos de los síntomas comunes de la dominancia de estrógeno incluyen
- dolores de cabeza
- sensibilidad mamaria
- cambios de humor
- problemas de peso
- problemas menstruales
- dolores menstruales muy fuertes
- fibromas uterinos
- olvidos frecuentes
- estrés
Es importante hablar con un médico o un especialista en salud hormonal para obtener un plan de tratamiento personalizado y abordar adecuadamente estos síntomas. Y esta información no representa ningún tipo de diagnóstico ni tratamiento medico
- Cambios en el ciclo menstrual: Puede haber períodos menstruales irregulares, dolorosos o más abundantes de lo normal.
- Síntomas premenstruales intensos: Los síntomas premenstruales como dolores de cabeza, cambios de humor, sensibilidad en los senos y retención de líquidos pueden ser más pronunciados.
- Fibromas uterinos: El exceso de estrógeno puede contribuir al crecimiento de fibromas uterinos, que son tumores no cancerosos en el útero.
- Endometriosis: La dominancia de estrógeno puede aumentar el riesgo de desarrollar endometriosis, una afección en la cual el tejido que normalmente recubre el útero crece fuera de él.
- Síntomas emocionales: Las personas con dominancia de estrógeno pueden experimentar cambios de humor, ansiedad, depresión y problemas para dormir.
- Síntomas físicos: Pueden aparecer síntomas físicos como dolores de cabeza, fatiga, dolores articulares y musculares, y retención de líquidos.
Es importante tener en cuenta que estos síntomas pueden variar de una persona a otra y que la dominancia de estrógeno no siempre es la causa principal de los problemas de salud mencionados.
Alternativas naturales y consejos para equilibrar las hormonas de forma natural
- Reducir el estrés: El estrés crónico puede afectar negativamente el equilibrio hormonal. Se sugiere practicar técnicas de manejo del estrés, como la meditación, el yoga, la respiración profunda o encontrar actividades relajantes.
- Realizar ejercicio regularmente: El ejercicio físico regular puede ayudar a regular los niveles hormonales y promover la eliminación de estrógeno a través del sudor. Se recomienda incorporar actividades como caminar, correr, practicar deportes u otras formas de ejercicio que disfrutes.
- Mantener una alimentación equilibrada: Si bien el video no proporciona detalles específicos sobre cambios en la alimentación, se recomienda seguir una dieta equilibrada y saludable. Esto implica consumir alimentos frescos, ricos en nutrientes y evitar el exceso de alimentos procesados y azúcares refinados.
- Incorporar alimentos que favorezcan el equilibrio hormonal: Algunos alimentos pueden ayudar a equilibrar las hormonas, como los alimentos ricos en fibra, las grasas saludables (como aguacate, nueces y aceite de oliva), alimentos ricos en antioxidantes (como frutas y verduras), y alimentos ricos en omega-3 (como pescados grasos).
Puedes ver las preguntas frecuentes sobre dominancia estrogenica.
Es importante tener en cuenta que cada persona es única, por lo que es recomendable consultar a un profesional de la salud especializado en hormonas para obtener recomendaciones personalizadas y adecuadas a tus necesidades.
