Revista Empresa

Es tiempo de microempresa: Realidad versus ficción

Publicado el 21 julio 2011 por Optima

Una de las consecuencias positivas palpalbles de todo este largo período de crisis y cambio que estamos viviendo, es el constatar que en el lenguaje profesional y también en el lenguaje de la calle, se habla ya con absoluto realismo dejando de lado la ciencia ficción. En mi opinión, esto es fundamental ya que es el primer eslabón de la larga cadena que debemos ser capaces de construir para salir a la superficie. Siempre se ha dicho que nadie es capaz de solucionar un problema mientras no reconoce el mismo o se reconoce como parte del mismo. Esta es la cuestión y ahora ya es evidente, se han terminado los tiempos de las fantasías (cifras de crecimiento de dos dígitos; aumentos de pasivos muy por encima del equilibrio natural; promesas de salarios presentes y futuros…) y se oye hablar ya con absoluto realismo (dicho sea en general) en términos de presupuestos, cifras de ventas, estimaciones de contratación y capacidad de supervivencia futura.

Actores primordiales de este realismo son las pymes y especialmente las microempresas, que no sólo representan dos terceras partes del PIB y que generan sobre el 50% de la ocupación, sino que son las estructuras sobre las que sin ningún género de duda , deberá ir asentándose la tortuosa salida del tunel.

Es más, pienso que las grandes empresas y multinacionales, tienen sobre sus cabezas una nube de incertidumbre enorme y por ende para todos los que las rodean (empleados, clientes y proveedores) por la sencilla razón que están directamente afectadas por los vaivenes de los mercados financieros. Con más músculo financiero, cierto es, pero con estructuras pesadas que en ocasiones se hacen difícilmente gobernables en los tiempos que corren.

Es tiempo de microempresa, de mucho tejido de estructuras flexibles, adaptables, que innoven en sus políticas y productos, que sean competitivas con la mirada puesta en los mercados exteriores, que comprometan y se comprometan con sus equipos, con propuestas de valor y formación ya que son  sus mejores aliados, y que gestionen con la bara del Realismo del que hablábamos.

Por eso me entusiasman iniciativas como la reciente creación de la Business School por la UOC que con grandes dosis de realidad, ofrece una formación transversal, flexible y con una metodología muy práctica, en una apuesta decidida por apoyar a los microempresarios. Hay que apoyar plenamente este tipo de iniciativas y animar a todos a seguirlas. Realismo y optimismo. Alberto Trallero - Optima Management


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