“Hay días buenos, días malos y luego están… esos días”
La maternidad es lo mejor que me ha ocurrido en la vida, y lo digo con la boca grande,y lo grito a los cuatro vientos, y se me ilumina el alma con ese pensamiento… Pero hay días que me siento agotada, desbordada y con ganas de llorar… Días que no llego a todo, ni a la mitad, ni a la décima parte… Días en los que mi mente está ofuscada, ni puedo pensar, ni razonar… Días en los que voy de aquí para allá sin parar, y cuando paro y miro a mi alrededorno entiendo en qué se me ha ido el tiempo… Días en los que no tengo paciencia, ni humor, y paso del cansancio a la ira,de la ira al llanto, sin ton ni son…

Post-Data:
Gracias Pequico por ese abrazo cálido, tierno y sincero de hace unos minutos.Gracias Chiquico por regalarme paz, sosiego y calor al corazón.Y a ti, mi Grandullón, gracias por no caer cuando yo caigo, y tenderme una mano para que pueda ponerme de nuevo en pie.Gracias por ser mi luz para salir del “lado oscuro”.No hay mejor medicina para “esos días” que vuestro amor.
