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España y el euro

Por Peterpank @castguer

España y el euro

Con la peseta era imposible un fuerte deterioro de la balanza comercial puesto que los mercados no se atrevían a prestar demasiado dado el riesgo de devaluación. El mercado español era un coto cerrado para la banca autóctona que prestaba a tipos altos (hipotecas al 14% en 1993) a partir de sus propios depósitos.

Con el euro como moneda-divisa española el riesgo del tipo de cambio desaparece. Los mercados consideraron un buen negocio prestar a la banca española para que desencadenara una burbuja inmobiliaria en la línea de la norteamericana, irlandesa, islandesa, países del Este, etc. Los bancos alemanes y franceses, a parte de participar en las subprime norteamericanas, intervinieron de lleno en una corrida hispana que, sin su codiciosa participación, nunca hubiera llegado a las monstruosas proporciones que alcanzó.

Para inflar la burbuja hipotecaria la banca española no tenía suficiente munición propia (depósitos de los residentes) así que optó por endeudarse hasta el cuello en los mercados financieros internacionales (habían aprendido, o le habían enseñado, a titulizar hipotecas). La banca española alardeaba de “no tener” subprimes tóxicos norteamericanos en sus activos porque ella misma se había convertido en una enorme factoría de suministro de títulos subprime (cédulas hipotecarias y MBSs por 0,3 billones de €) para alimentar las cadenas centroeuropeas del casino financiero globalizado.

La exposición de la banca española al sector inmobiliario superaría con creces la de EEUU, GB o Japón durante sus respectivas burbujas (0,6 billones en 2007). En 2007, el 49,7% de los activos de las cajas eran activos vinculados al tocho y los préstamos al sector superaban el 70% (los bancos 28% y 55,2% respectivamente).

España se convirtió en unos pocos años en el tercer país con deuda privada más alta del mundo (con un endeudamiento total de 366% sobre el PIB). El sector privado alcanzó un endeudamiento exterior de más de 0,7 billones de $ (310% sobre el PIB). Esto hizo de España un país de riesgo sistémico.

Fases de la crisis y cambio de estrategias

Fase I. Camuflar y maquillar (2008 – primavera 2010)

En un principio se pensó que la crisis sería pasajera (brotes verdes). Cuando estalló la burbuja, a diferencia de la mayoría de países, en España no cayó ninguna entidad financiera. Se entonaron cánticos a la salud y al proverbial desacoplamiento de la banca hispana respecto a la crisis financiera internacional. Mientras en EEUU caía Lehman Brothers (y siguen cayendo bancos todos los días), la estrategia aquí consistió en:

. Camuflar y maquillar, diluyendo (con las ayudas del FROB y el Fondo de Garantía de Depósitos), lo más malo, vía fusiones, con lo menos malo. Se trataba de evitar, a toda costa, pérdidas para cualquier acreedor – externo o interno – de la banca española. En la nueva entidad fusionada los activos tóxicos quedan abalados por el FROB según el Esquema de Protección de Activos (EPA). El FROB también abala las emisiones de deuda privada de los bancos, garantizando el pago a los acreedores aunque la caja o banco emisor de la deuda avalada quiebre.

El FROB 1.0 se dotó inicialmente con 0,1 billones de € (Ley 7/2008 de 13 de octubre). Si es preciso, el FROB entra como accionista de las entidades fallidas. El FROB se endeuda a través del fondo europeo (es decir, los contribuyentes nos estamos endeudando para responder por las deudas de de los bancos y cajas respecto de los bancos alemanes y franceses, en caso de quiebra). A mediados de mayo de 2011 la cantidad avalada por el FROB ascendencia a 63.800 millones de € y los principales beneficiarios eran: CAM (5.800 mill), Caja Madrid (8.125 mill), Bancaja (3.000 mill), Caixanova (1.000 mill), Caja sur (280 mill), Unicaja (1.000 mill),  Pastor (500 mill.), Bankinter (1.353 mill.), Sabadell (1.500 mill).

. El plan E de Zapatero, se sumaba a esta estrategia puesto que los subsidios y ayudas retrasaban la morosidad y los impagos mientras se capeaba el temporal. Mientras en otros países los precios inmobiliarios de desplomaban, en España los precios bajaban muy lentamente puesto que la banca refinanciaba hipotecas y promotoras o se quedaba los inmuebles sin subastarlos. Los mercados dirigían la orquesta y la banca española debería seguir luciendo su traje de fiesta aunque se estaba quedando sin ropa interior.

Fase II. Recortar al cuadrado

Cuando quedó claro que la crisis no era pasajera sino que había venido para quedarse, los nerviosos mercados cambiaron de estrategia. El “Plan E + camuflaje” había resultado un craso error de bulto. Si había contribuido a disimular la mala situación de la banca española, lo había conseguido a costa de un aumento exponencial del déficit y la deuda pública española, dejando al sector público sin capacidad suficiente para absorber las enormes pérdidas y estragos del sector financiero privado que ya no había magos ni tests stress capaces de maquillar.

Además, el mismo nerviosismo de los mercados estaba contribuyendo a aumentar la crisis puesto que el crecimiento desmesurado de la carga de los intereses amenazaba con ponerse por encima del crecimiento del PIB, indicio claro de quiebra del país (Grecia e Irlanda)

A mediados de 2010 la situación se hace insostenible con el peligro de un efecto dominó encabezado por Grecia. Se establece un paquete para rescatar a Grecia. La exposición de la banca centroeuropea respecto a los PIIGS (créditos al sector privado y al sector público) es enorme. Irlanda debe 0,644 billones, Portugal debe 0,134 billones, Grecia 0,166 billones y España 0,781 billones (precisa refinanciar 0,546 billones hasta 2013).

Para evitar la catástrofe inminente se estableció un fondo europeo para rescates -EFSF-, una especie de temible “super-bazoka” financiero que, para ser capaz de “disuadir los ataques de los mercados”, debería pasar de largo del billón de €. Al final su capacidad de disuasión quedó en entredicho al no conseguir reunir ni la mitad de la pólvora necesaria.

En vista de la debacle inminente (default de España y/o Italia) el BCE abandonó su moralina tradicional, interviniendo a saco, comprando bonos italianos y españoles, y, posteriormente (finales 2011) ofreciendo barra libre para la banca (provisión ilimitada de crédito al 1% a tres años a la banca privada, en dos rondas de 0,5 billones cada una), especialmente para la destartalada banca española que de esta manera aseguraba la refinanciación de su deuda respecto a la banca centroeuropea hasta 2013 y además adquiría deuda pública española – 5%? – relajando la presión de los mercados y sacando tajada del diferencial de intereses (carry trade).

Así pues España ha sido ya rescatada y por supuesto, intervenida, por el BCE. El manejo de las palancas de la cabina de mando de la economía española están, desde hace meses en manos de la troica (Comisión, BCE, FMI) cuyo único interés y preocupación es minimizar y/o compensar las pérdidas financieras de la ludopatía burbujista imperante a costa de los contribuyentes españoles y aprovechar la terapia de choque para conseguir el desmantelamiento y posterior privatización y apropiación de los servicios públicos de la península a repartir entre el puñado de multinacionales que controlan el cotarro europeo.

A diferencia de EEUU, Inglaterra, Irlanda o Grecia, en España todavía no se han socializado la mayoría de las pérdidas financieras (0,2 + billones?) incurridas durante la burbuja inmobiliaria. Irlanda socializó las pérdidas de sus bancos y fue rescatada. España ha sido ya rescatada sin haber aún socializado la totalidad de unas pérdidas que con el tiempo se han ido multiplicando.

Teóricamente el FROB no asume pérdidas sino que “avala” créditos por lo tanto no estaría “SOCIALIZANDO” pérdidas privadas. Pero estos avales entrelazan las cuentas públicas con las privadas (en caso de quiebra bancaria, paga el estado) con lo cual los mercados exigen tipos más altos sobre la deuda pública y este sobre coste implica socialización (minúsculas) camuflada.

Los mercados claman: “SOCIALIZACIÓN ya!” mientras hacen retronar sus primas de riesgo. La “reforma financiera express” significa que los españoles de a pie habrán de rendir cuentas por el enorme agujero cavado por su inefable sistema financiero.

Mientras un fétido hedor a rescate 2.0 envuelve la decrépita arquitectura de la eurozona, de Guindos, un experto en “contabilidad creativa” a la Goldman Sachs, está intentando disfrazar la jugada de forma que las pérdidas públicas no se carguen directamente al comprometido déficit, sino que “aparezcan” directamente en el endeudamiento público, a base de manipulación de las garantías del FROB (cocos), adelantos de las cuotas bancarias al Fondo de Garantía de Depósitos, etc.

Como en el caso de la Argentina de D. Cavallo, la estrategia de la troica y los mercados pasa ahora por forzar como sea la rápida SOCIALIZACIÓN de las pérdidas financieras acumuladas en los destartalados balances bancarios, reventando sueldos (reformas laborales), despidiendo funcionarios, privatizando servicios públicos, pulverizando sistemas de pensiones, seguridad social, sanidad pública, educación pública,… . Recortes de recortes. Recortes al cuadrado. España a la cárcel por deudas y por lo visto a cadena perpetua.

España. Salida de la crisis?

(Quien lo sepa que nos lo diga en los comentarios)


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