Pocos nombres dicen tanto en una cultura en la que la moda como tal casi es un concepto desconocido y sólo unos pocos privilegiados pueden acceder a ella. Ayer se celebró un acto de homenaje a un grande de la costura, el cual nos dejó hace unos meses, en la Escuela Superior de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid.
El acto fue un pequeño tributo a este gran personaje que queda en la memoria de todos, no sólo a los que estamos cerca del mundo de la moda sino como un símbolo de magia, cultura y arte.
La
presentación comenzó con un excelente coro que entonó una melodía
a modo de recordatoria: estábamos en un acto solemne que merecía el
respeto absoluto. A continuación varias personalidades como Modesto
Lomba, el rector Uceda Antolín de la Universidad, la ex ministra de
cultura Pilar del Castillo, Enrique Loewe... dedicaron unas emotivas
palabras a esta gran personaje y a la figura que representa. Entre los
asistentes y organizadores del homenaje se encontraban también: la
Escuela Superior de Diseño, Marie Claire, ACME... entre otras.
¿Qué fue lo que todos expresaron? El gran trabajo y esfuerzo que
desempeñó Jesús del Pozo a lo largo de toda su vida. Las palabras
emergieron mientras podíamos contemplar imágenes del diseñador
como alguno de sus desfiles más emblemáticos y una entrevista en la
que contaba que comenzó haciéndose la ropa a sí mismo y montando
una pequeña tienda; en un principio diseñaba ropa masculina hasta
que entre los años 70-80 se decantó por crear un universo nuevo
para la mujer española en el que pudiera estar cómoda pero sin
olvidar su feminidad, en unas líneas ricas que recordaban al maestro
Fortuny.
El
acto finalizó de una forma muy emotiva con la entrega de ramos de
flores a las hermanas del diseñador y con una despedida, o más bien
un hasta luego, interpretado por un maravilloso chelista: en un momento
en que apenas hubo susurros de las cuerdas.
Jesús del Pozo es, ante todo, un maestro al que debemos recordar por llegar a lo más alto y por vivir y tratar a cada prenda como si fueran auténticas obras de arte.
A la salida del acto...
Con Womanword
Para refrescar la memoria, os dejo el enlace a otros post que realicé sobre el diseñador, como la Visita a su taller y un pequeño tributo: Las leyendas nunca mueren.
xoxo
Nerea
