Esto no es gratis, como es natural, además de dar carta de naturaleza a la sensación de que la cercanía al gobernante, a su círculo, a sus intereses y a sus cuentas corrientes en paraísos poco corrientes, es el criterio básico para hacer negocio en esos países también aparece lo que es un hecho: la política en ese grado de interinidad impide que les sean exigidos a los negocios una rentabilidad normal y no una ingente e inmediata, la "prima de riesgo" es tan grande que solo un gran beneficio justifica la inversión, envenenando la gestión del día a día de las empresas en esos países.Todo esto causa el deterioro de la justicia, menoscabada y aligerada por los mandatarios absolutos de un socialismo mal entendido injerente y terrible, la falta de confianza en unas economías que tarde o temprano, más bien siempre, pedirán, inversores internacionales que siempre serán grandes e influyentes como para poder contrarrestar el poder de las camarillas y los caudillismos de aluvión. Y por último el desgaste diplomático y real de las relaciones de los países siempre tributarios de una buena relación económica, social y de relaciones comerciales.Este es el terrible horizonte que se vislumbra en Argentina, Bolivia y puede que algunos otros en el futuro. La situación en esta España que se dirige con velocidad de bólido a los seis millones de parados es claramente perjudicada: la posibilidad de inversión externa y mejora de su economía se reduce y, al tiempo, su crédito para pedir apoyos internacionales se reduce al "consumir" todos sus votos en ayudas para su deuda y para sus medidas de ajuste. Todo ello configura el terreno abonado para los nuevos autoritarios coloniales con tufo a caudillo con cuenta y villa en la costa azul.El peligro es condigno de un principio nietzscheano: el poder del dominador, de los países, en teoría más débiles, para doblegar la voluntad de las empresas en un entorno internacional convirtiéndose no solo en corruptela y corrupción en círculos de poder sino hipoteca en la inversión de esos países alimentando la espiral de corrupción, nacionalización, privatización, nacionalización y vuelta a empezar. La debilidad de los países se convierte en la rudeza del momento expoliador y el enrarecimiento de las relaciones económicamente y comerciales.Todo ello guarnicionado con la necesidad de medir los pasos en España, que es un inversor muy principal en los países de la zona que le inhabilita para tomar sanciones económicas más duras consagrando el abuso.Democracias vigiladas, economías intervenidas, delincuencias subrayadas. Recuerdos del día de mañana.Imagen: http://www.mapaamericalatina.com/Despierte el alma dormida, avive el seso e despierte. A fin de cuenta sino pensamos y vivimos para que queremos estar. Los pensamientos de hoy son recuerdos del mañana que tenemos hoy.
