
En la Universidad de Leicester, David Unwin y sus colegas aseguran que el hallazgo vendría a confirmar la hipótesis de que los pterosaurios presentaban dimorfismo sexual: las hembras tenían las caderas más anchas, y sólo los machos lucían cresta cefálica. Otros expertos opinan lo mismo, pero Kevin Padian, de la Universidad de California en Berkeley, aduce que todavía no sabemos lo bastante sobre los pterosaurios para afirmar si la edad y el sexo explican las diferencias físicas observadas en los fósiles. Investigaciones posteriores podrían ayudar a descifrar otros enigmas de estos gigantes alados.
