Elegí el modelo pensando en algo atrevido que sabía que no me
iba a comprar en una óptica, pero que siempre me ha llamado la atención. Me pareció divertido
y un pelín retro. Me encanta que sean aparentemente serias y formales pero que
por dentro estén llenas de colores tan brillantes y alegres– Sí, sé lo
que pensáis, muy yo -.
En menos de 15 días lo tenía en casa, perfectamente embalado, con una funda
rígida y otra de tela y hasta un destornillador chiquito para ajustar las
patillas. Las gafas son ideales. La montura de acetato no dista mucho de la
calidad de otras gafas de óptica, pero en los cristales sí se nota
que la calidad es inferior. Para aquell@s que preferís comprar en óptica es un
tema a tener en cuenta pero l@s que acostumbráis a hacerlo por moda en tiendas
encontrareis una calidad bastante aceptable y, como os digo, en el caso de las
monturas, hasta superior.
¡¡A mí me encantan!! Sabéis que no soy egoblogger y que me cuesta horrores posar pero poco a poco me voy soltando. Aun así cada vez me voy soltando más y teniendo menos vergüenza. (Aunque siga escondiéndome detrás cuando hacemos una foto en grupo en un evento… jajajaja).
A lo que vamos Firmoo además da la posibilidad de mandarte tus propias gafas, tanto de sol como de ver, graduadas y tiene cristales polarizados también. Puedes incluso obtener tu primer par de gafas gratis aquí, tan solo pagando los gastos de envío. Además cuentan con un programa para bloggers. Los precios están genial. Así que ya sabéis, ¡quien no tiene gafas de sol nuevas es porque no quiere!!. ¿Y ru conoces Firmoo?¿Qué te parece?
