Si bien reflejan un momento de la historia considerado ahora por muchos como la "edad oscura", estas fotos muestran a parejas gays en actitudes claramente amorosas, domésticas e incluso campestres. Las fotos fueron descubiertas y recogidas por el autor y cineasta Sébastien Lifshitz, que comenzó a acumularlas después de descubrir, a lo largo de sus viajes, una serie de ellas en mercados de pulgas y ventas de garajes. Lifshitz también produjo un documental sobre la misma materia, lo que le valió el César francés de 2013.
Sirva entrada de modesto, aunque tardío, homenaje a la figura del recientemente Pedro Zerolo.










Y es que, por mucho meapilas y perturbardo que se obstine en decir verdaderas burradas sobre el tema, la diversidad sexual humana siempre ha sido una realidad constatada y ninguna religión puede ponerle "peros". Hay que ser rotundamente intolerante con la homofobia.
Fuente: Vintage Everyday.
