
No podría decir qué momento, qué lugar, qué mirada o qué palabra sirvieron de base. Hace ya demasiado tiempo.
Lo que sí sé decirte es que para cuando me di cuenta ya estaba metido hasta el cuello.

Pero aborrezco fingir y no me avergüenzo de mis sentimientos.Eran naturales y justos.
Me pregunto quién sería el primero en descubrir la eficacia de la poesía para acabar con el amor.

La vanidad y el orgullo son cosas distintas, aunque muchas veces se usen como sinónimos.
El orgullo está relacionado con la opinión que tenemos de nosotros mismos; la vanidad, con lo que quisiéramos que los demás pensaran de nosotros

A poca gente quiero de verdad, y de muy pocos tengo buen concepto. Cuanto más conozco el mundo, más me desagrada, y el tiempo me confirma mi creencia en la inconsistencia del carácter humano y en lo poco que se puede fiar uno de las apariencias de bondad o inteligencia.

