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Guardé el anochecer en el cajón de Han Kang

Publicado el 24 febrero 2026 por Lu

Guardé el anochecer en el cajón

Guardé el anochecer en el cajón de Han KangHan KangPremio Nobel de Literatura 2024

Tercer libro de la autora que leo. Empecé con la impactante novela La vegetariana (Editorial Rata, 2017) y unos meses después un texto fragmentario alrededor del duelo, Blanco (Editorial Rata, 2020). Llega el turno de su faceta poética.

Comparto versos y poemas que me han “tocado” con fuerza.

Me mojaré la lengua, sentiré los olores, oiré los sonidos de la noche, uno a uno leeré los colores, capa por capa te cantaré al oído lo más bajito posible, lo más suavecito posible, hasta que, embriagado por mi canción, te recuestes sobre mi regazo y caigas dormido.

(Fragmento de Diálogo del anochecer A propósito de la película El séptimo sello. Pag 35)

Soy una tinaja vacía cuando se e saltan las lágrimas

Una vez lloré tapándome la cara con las manos en plena calle. Todavía me quedaban lágrimas, no lo podía creer. Soy una tinaja vacía cuando se e saltan las lágrimas. Me quedé esperando a que se llenara, allí de pie.No sé cuántas personas pasaron a mi lado,cuántas se derramaron por calles y callejones.Si alguien me hubiera dado unos golpecitos, se hubiera sorprendido.Si alguien hubiera acercado la oreja, se hubiera asombrado,Pues habría resonado un agua oscura,pues habría resonado un agua profunda,pues las ondas se habrían propagadoredondasy más redondas. Todavía me quedaban lágrimas, no lo podía creer. Ya no tenía miedo de nada, quién sabe por qué.Ocurrió cuando iba andando sola por la calle.Te moriste en mi corazón para siempre.Ocurrió cuando iba andando sola por la calle.La vida volvió a nacer en mi corazón.(Pag 45)

Esbozo del anochecer 2

Se me forma hieloentre la nuca y los hombros.Observo cómo se rompe.Ahoraestá más oscuro.Toco con las yemas de los dedos a alguienque busca la puerta a tientas, pero no sé quién es.No sési quiere saliro entrar (adónde).(Pag 77)

Se va el verano

Volviendo del velatorio por la mañana, antes del entierro, después de despedirme de mi amiga vestida de luto, vi pasar por la ventana del autobús los árboles bajo el sol del final del verano. Así como yo no me acuerdo del aspecto de ninguno de ellos, así como no vi que ninguna de las hojas se volviera del revés, seguramente los árboles no supieron que yo pasaba a su lado. De la misma manera, nuestro encuentro fue demasiado corto. Aunque sollozamos temblando, no hubo resquicio o rendija por donde poder diluirnos. Y eso que te tendí las manos conteniendo la respiración; y eso que e giraste, sorprendida por el gesto.(Pag 83)

A Hyo, invierno de 2002

“El mar no me ha llevado”,exclamó el niñocon cara de susto.Al ver el mar arremolinarse,Arremolinarse desde lejos,Creyó que no pararía de crecerhasta cubrirnos.El mar no te ha llevado,pero cuando vuelva a arremolinarsete parecerá otra vez que es infinitoy te esconderás detrás de mí, abrazado a mis piernascomo si yofuera capaz de protegertede todas las cosas,incluso del mar.Como cuando al empeorar la tosdevolviste la comiday llorandome llamaste “mamá, mamá,”como si yotuviera el poder de poner fin a tus males.Pero prontotú también sabrásque lo único que puedo hacer yoes recordar.Recordar que estuvimos juntosante esa gigantesca y centelleante ola,ante el tiempoy el crecimiento,ante todas las cosas que desapareceny nacen de nuevo.Que solo podemos grabaren esos cuerpos hechos de arenaesos instantes como huevos de colores,la intimidad de las horas que compartimos juntos.No tengas miedoque el mar todavía no ha venido,que estaremos juntoshasta que nos lleve,que seguiremos recogiendo piedras y conchas blancas,que pondremos a secar los zapatos mojados por las olas,sacudiéndonos la arena rasposa,que de vez en cuandonos dejaremos caer al suelo y con las manos suciasnos secaremos los ojos.(Pag 87 – 88) Sinopsis: El «anochecer», ese espacio ambiguo entre dos luces, se convierte en el escenario en el que una voz dolida e inteligente nos habla de la soledad, la enfermedad, el encuentro entre muertos y vivos, la fuerza frágil de la palabra, la necesidad del arte. Poesía delicada, oscura, inquietante y tremendamente visceral, que pone el cuerpo y las emociones en su mismo centro.

Traducción: Sunme Yoon. Editorial Lumen, 2025. Número de páginas: 192. Acceso al inicio.


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